
Historia de los frailes dominicos
en Puerto Rico
1509 al 2009
por fray Mario Rodríguez León, O.P.
Fotos, apuntes: Luis R. Negrón Hernández
(c) CopyRight - Prohibido copiar, reproducir
Santo Domingo de Guzmán
Santo Tomás de Aquino
CEDOC : Centro de Estudios de los Dominicos
del Caribe
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El Archivo Arquidiocesano de la Diócesis
de San Juan
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Los Libros parroquiales de Aguada
Sobre el "Evangelio" de Judas
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Santo Domingo de Guzmán
(1170-1221; España)
Fundador de la Orden
de Predicadores (Dominicos)
en el año 1206 Talla
antigua de Santo Domingo
que se encuentra
en el Museo de la capilla
Porta Coeli, en San
Germán, Puerto Rico

Construida a partir
del 1532, es una belleza
de nuestra arquitectura
colonial puertorriqueña

El Convento e iglesia "Santo Tomás de
Aquino"; unas de
las más antiguas edificaciones
de Puerto Rico. El
Convento es, hoy día,
la sede del Instituto
de Cultura Puertorriqueña.
La iglesia, al pasar
posteriormente de los
dominicos a los jesuitas,
cambió el nombre
a "San José".
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A PRESENCIA de los frailes dominicos en Puerto Rico
se inicia en el año 1509, cuando el primer
grupo de frailes que vino a América estuvo
de paso en Puerto Rico, camino a la Española.
Este primer grupo estaba formado por fray
Pedro de Córdoba, fray Antonio Montesino,
fray Bernardo de Santo Domingo y fray Domingo
de Villamayor que viajaban en la nave Espíndola,
y que hicieron su primera parada en el Nuevo
Mundo en tierra de Borinquen. Para finales
de diciembre de 1510 llegaron los frailes
de la segunda expedición, y a mediados de
1511 el tercer grupo de frailes.
En 1514, fray Antonio Montesino, fray Pedro
de Córdoba y fray Juan Garcés, integrantes
de la primera expedición misionera con destino
a Cumaná según el proyecto de fray Pedro
de Córdoba, estuvieron de visita en Puerto
Rico. Durante su estadía en la Isla fray
Antonio Montesino enfermó gravemente, y sus
compañeros acordaron que se quedara restableciéndose
en Caparra mientras ellos continuaban su
viaje a Tierra firme.
Según el historiador Antonio Cuesta Mendoza,
fue probablemente durante su convalecencia
en la Isla que Montesino proyectó fundar
un convento dominico en Puerto Rico. En 1521
Montesino trae seis frailes dominicos con
el propósito de fundar un convento en esa
tierra. En 1521 se llevó a cabo el traslado
de Caparra a la isleta de San Juan, y una
de las principales obras permanentes que
se proyectaron fue la construcción de un
convento dominico en la parte septentrional
de la isleta.
El conquistador Juan Ponce de León donó a
los frailes dominicos el terreno para la
construcción del convento y estableció el
Patronato para su familia sobre la iglesia
conventual de Santo Tomás de Aquino. El convento
originalmente llevó el nombre de Santo Tomás
de Aquino. El primer prior del convento lo
fue fray Luis Cáncer, insigne misionero dominico
que murió mártir en la Florida en 1549.
La Iglesia conventual de Santo Tomás de Aquino
fue construida a partir de 1532. La iglesia,
a juicio del historiador español Angulo Iñiguez,
es lo mejor del arte gótico en América. La
bóveda de la capilla se terminó de construir
en 1773. En la Capilla de Belén se veneraba
el antiguo cuadro de Nuestra Señora de Belén.
En ella fueron enterrados, con el hábito
de la Orden de Predicadores, miembros de
la Tercera Orden Seglar, entre los que se
destaca José Campeche y Jordán (1751-1809),
primer pintor nacional de Puerto Rico.
El Convento Santo Tomás de Aquino formó parte
de la Provincia de la Santa Cruz de las Indias,que
fue constituida en el Capítulo General de
Roma el 9 de junio de 1530. El primer Provincial
del Caribe fue fray Tomás de Berlanga, O.P.
En 1645 el Convento se convirtió en Estudio
General y Noviciado, pasando a ser el principal
centro de educación Superior en Puerto Rico.
*FOTO: Patio interior del antiguo Convento
de los Dominicos, cuyos terrenos les donó
a los frailes Juan Ponce de León a principios
del siglo 16. Foto por Luis Negrón Hernández.
En 1820, fueron suprimidos en España los
conventos en virtud del decreto sobre supresión
de monacales y reforma de Órdenes Regulares,
aprobado por las Cortes el 1 de octubre de
1820 y sancionado por el rey Fernando VII.
Esta ley no afectaba a los conventos de Puerto
Rico, pero fue aplicada el 12 de febrero
de 1821. Los frailes dominicos fueron secularizados
y continuaron viviendo en el claustro hasta
1839, cuando el regimiento de Cataluña ocupó
el convento para cuartel militar. El último
fraile dominico puertorriqueño lo fue fray
Joaquín Aldea, quien falleció en San Juan
en 1858.
A finales de 1903 los frailes dominicos de
Curazao, Gregorio Vuylsteke, Martín Luyckx
y Joaquín Selbach, estuvieron de visita en
Puerto Rico para reunirse con el obispo Blenk
con el propósito de observar las condiciones
de la Isla y las posibilidades para establecerse.
A raíz de la invasión militar de los Estados
Unidos en 1898, buen número de parroquias
o iglesias quedaron sin sacerdotes.
*ILUSTRACIÓN: el dominico italiano Santo
Tomás de Aquino (1225-1274), filósofo que
moldeó el pensamiento cristiano dentro del
sistema de Aristóteles.
El obispo Blenk avoreció grandemente que
los dominicos holandeses viajaran a Puerto
Rico. Los tres frailes antes mencionados, salieron
para Puerto Rico, donde habrían de establecerse
definitivamente el 20 de julio de 1904. Arribaron
a Ponce y al día siguiente se dirigieron
a la parroquia del Santísimo Rosario en Yauco
y a la iglesia de Guánica. A cambio del antiguo
convento de Santo Tomás de Aquinoen el Viejo
San Juan, el obispo Blenk les entregó a los
dominicos, a perpetuidad, las parroquias
de Yauco y sus capillas, Bayamón, Cataño,
Palo Seco e Isabela. El 21 de septiembre
de 1909 se firmó el convenio entre Monseñor
William a. Jones, O.S.A., Obispo de Puerto
Rico, y fray Gregorio Vuylsteke, Vicario
Provincial de los Dominicos.
*FOTO, a la derecha: uno de los corredores
del antiguo Convento de Santo Tomás de Aquino;
hoy sede del Instituto de Cultura de Puerto
Rico, en el viejo San Juan.
Restablecida la antigua presencia dominica
en Puerto Rico, los frailes holandeses, con
gran dinamismo y espíritu apostólico, fundaron
iglesias, capillas, parroquias, colegios
y difundieron por campos y montañas la devoción
del Santo Rosario. Pero los frailes no sólo
se limitaron a la construcción de templos,
iglesias y colegios. Como frailes de sólida
formación teológica y de gran cultura humanística,
también publicaron periódicos como El Piloto,
que orientó y formó diferentes generaciones
de católicos. La figura del padre Martín
J. Bemisen, O.P. (1886-19581 sobresale como
promotor y defensor de la cultura y el pensamiento
en Puerto Rico.
Los frailes dominicos, fundadores de las
principales universidades en Hispanoamérica,
fundaron también en Puerto Rico una universidad
en 1961, hoy la Universidad Central de Bayamón.
El 1982 se estableció el Studium Generale,
el Centro de Estudios de los Dominicos del Caribe (CEDOC), que constituye uno de los proyectos
más importantes de la Orden en Puerto Rico.
*Los frailes dominicos Montesinos (en la
ilustración) y Bartolomé de Las Casas consagraron
sus vidas defendiendo a los indios en tiempos
de la conquista española de América, denunciando
y deplorando los abusos que presenciaron.
Durante noventa años, los frailes dominicos
holandeses, puertorriqueños, españoles y
de otras nacionalidades fueron abonando con
su trabajo, dedicación y esfuerzo para que,
el 15 de noviembre de 1994, el Vicariato
Regional de la Provincia de Holanda se convirtiera
en el Vicariato General de la Santa Cruz
de Puerto Rico.
En el presente, el Vicariato General se
encuentra consolidando y renovando su configuración
de cara al presente milenio. Nuevos retos
y desafíos nos aguardan, pero el espíritu
de Santo Domingo y el testimonio de los hermanos
que nos han precedido en la Orden, nos permite
continuar con fe y esperanza el camino emprendido.
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Vicariato de la Santa Cruz de Puerto Rico
Orden de Predicadores,
Convento Nuestra Señora del Rosario
Apdo. 1968,
Bayamón, P.R. 00960-1968
Tel. (787) 785-6542, 798-2712,
780-7000, 786-4508
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