Prominente Rabino considera como erróneas
las críticas contra "La Pasión"
de Mel Gibson
“Protestar contra 'La Pasión' de Mel Gibson
carece de legitimidad moral...
Más aún, creo que sus actos
no sólo están
equivocados sino también
descabelladamente mal aconsejados y son sumamente
imprudentes”.
- Rabí Daniel Lapin, fundador y director
de Toward Tradition
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"Y Él, cargando con su cruz, salió hacia
el lugar llamado Calvario que en hebreo se
llama Gólgota...". - Juan 19, 17
La película está basada en narraciones del
Evangelio y contiene diálogos sólo en latín,
hebreo y arameo, los idiomas vernáculos de
la antigua Palestina.
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WASHINGTON DC, 23 Set. 03 (ACI).
l rabí Daniel Lapin, uno de los líderes judíos más respetados
de Estados Unidos, consideró como un error
las críticas y acusaciones de grupos semitas
radicales contra el filme "La Pasión",
de Mel Gibson, y respaldó las declaraciones
del Cardenal Darío Castrillón a favor de la película.
Lapin, fundador y director
de la organización
Toward Tradition –que trabaja
por la unidad
entre judíos y cristianos-,
publicó un artículo
titulado “Protestar contra
‘La Pasión’ de
Mel Gibson carece de legitimidad
moral”.
El rabino desestimó las acusaciones de antisemitismo
de la Liga Anti Difamación y sus aliados,
explicando que estas posturas no representan
a la comunidad judía. “Mientras la mayoría
de los judíos esperan pacientemente para
ver la película antes de responder, otros
optan por condenar prematuramente un film
que aún no ven o violan los acuerdos de confidencialidad
firmados con Icon Productions”, indicó.
Lapin, que se define como un “rabino ortodoxo
que observa cautelosamente la historia judía,
dueña de un lamentable hábito de repetición”,
considera que “quienes protestan públicamente
contra la película de Mel Gibson carecen
de legitimidad moral. Más aún, creo que sus
actos no sólo están equivocados sino también
descabelladamente mal aconsejados y son sumamente
imprudentes”. |
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No es contra los judíos
“Me dirijo a todos mis amigos judíos cuando
digo que sus intereses no están representados
por muchas de estas organizaciones y autoproclamados
defensores que dicen estar actuando en nombre
de ustedes. Piensen un instante en quien
pone en peligro la seguridad de los judíos
hoy en día, ¿los musulmanes o los cristianos?”,
cuestionó.
Anticristianismo
En su artículo, Lapin repasó varios episodios
de anticristianismo en los últimos años protagonizados
por judíos. Recordó que “La Última tentación
de Cristo” fue distribuida por un empresario
judío y que otro prominente judío permitió
una exposición de arte en Nueva York que
incluyó una Virgen María hecha con excremento
de elefante.
En esos casos de flagrante anticatolicismo,
las organizaciones judías callaron, señaló
Lapin.
“¿Dónde estaba la muestra de solidaridad
de los judíos ante semejante atrocidad? Tan
sólo un reducido grupo de ortodoxos judíos
se unieron a sus compañeros americanos en
la protesta contra esa profanación de la
cristiandad con excremento de elefante”,
recordó Lapin.
En el caso de “La Última Tentación de Cristo”,
“casi todas las denominaciones cristianas
protestaron contra la producción de Universal
Pictures, una cinta difamatoria que de haber
sido acerca de Moisés o Martín Luther King
Jr., hubiese provocado rugidos de ira en
toda la nación. Se dejó solos a los cristianos
en la defensa de su fe”, señaló.
“La mayoría de los americanos sabía que Universal Pictures estaba dirigida por Lew Wasserman. Muchos
también conocían la condición étnica de Lew.
Posiblemente ahora uno se pregunte por qué
a Mel Gibson no se le permite ejercer la
misma libertad artística que se le concedió
a Lew Wasserman”, lamentó.
Lapin recordó que las organizaciones judías
sólo protestaron contra la producción de
Disney “Aladino”, “¡que fue considerada por
una organización judía como innecesariamente
ofensiva para los árabes! No tiene el menor
sentido que los judíos hagan semejante alboroto
por una gentil sátira de Arabia en un dibujo
animado, a la par que ignoran insultos intencionados
y ofensivos en grandes películas en contra
de los cristianos, que han demostrado su
amistad genuina hacia nosotros”.
No ofender
Sobre los que consideran que La Pasión puede generar violencia de cristianos contra
los judíos, Lapin es claro: “En Estados Unidos,
ningún religioso obtiene poder político junto
con su certificado de ordenación y, si hay
matones peligrosos e ignorantes, el cristianismo
es la cura y no la causa”.
“Estados Unidos es el país más filosemita
de la historia, y se constituye en el mejor
hogar para los judíos de los últimos dos
mil años. Sugerir una equivalencia entre
los cristianos americanos de hoy y aquellos
de la historia europea resulta ofensivo y
desagradecido”, sentenció.
“Sinceramente, si es apropiado culpar a los
cristianos americanos de hoy por los pecados
de los antiguos europeos, ¿por qué no es
apropiado culpar a los judíos de hoy por
las cosas que hicieron nuestros ancestros?”,
cuestionó y aseguró que “los grupos de judíos
que fracturan la amistad entre cristianos
y judíos no están haciendo ningún favor a
los judíos americanos”.
Ira selectiva
Para Lapin, las organizaciones judías que
protestan con La Pasión “son sorpresivamente selectivas en su ira.
Es muy extraño que la nueva película ‘Lutero’,
que defiende a alguien que ha sido con certeza
uno de los personajes de la historia más
elocuentemente antisemitas, obtiene una entrada
libre de parte de nuestros autodenominados
guardianes judíos. Parece que solamente Gibson
es malo”.
Según el rabino, ocurre lo mismo con la película
“El Evangelio de San Juan”, que se mantiene
“totalmente inmune a las tácticas de censura
de ciertas organizaciones judías”. “¿Tendrá
que ver su silencio con la condición étnica
de los productores? Entre ellos están Garth
Drabinsky, Sandy Pearl, Joel Michaels, Myron
Gottleib, y Martin Katz. ¿Esto quiere decir
que si los judíos citan el Evangelio es una
obra de arte pero si Mel Gibson hace lo mismo
es antisemitismo?”, cuestionó.
Protestas indefendibles
Según Lapin, las protestas contra La Pasión “no son sólo moralmente indefendibles sino
también estúpidas” por tres razones.
La primera es que resulta “improbable que
cambien las consecuencias de la película”.
“El señor Gibson es un artista y un católico
de una fe profunda de la cual esta película
es expresión. Definitivamente, el motivo
que lo llevó a hacer esta película no fue
comercial”, indicó.
“Cualquiera que haya visto Braveheart (Corazón
Valiente) sospechará que Mel Gibson se identificó
con el héroe de esa épica, quien se permitió
ser violento en lugar de traicionar su principios.
¿Alguien cree realmente que Gibson se va
a detener por las amenazas de las organizaciones
judías? ¿Algún judío cree realmente que va
a impedir que millones de cristianos vean
esta película? Yo no creo que los judíos
deban ver esta película, no es sobre nuestra
religión. No obstante, los millones de cristianos
que la vean saldrán profundamente conmovidos
y fortalecidos”, aseguró.
“La segunda y principal razón es que considero
que estas protestas son aconsejadas con maldad.
Mientras los judíos le dicen a Gibson que
esta película contradice los datos históricos
acerca de quien mató realmente a Jesús, el
Cardenal Darío Castrillón Hoyos afirma que
Gibson no sólo sigue atentamente la narración
de los Evangelios, dándole al espectador
una nueva apreciación de esos pasajes bíblicos,
sino que sus opciones artísticas también
hacen a esta película fiel al significado
de los Evangelios, tal como lo entiende la
Iglesia”, sostiene Lapin.
La tercera razón de Lapin es que “los ataques
a Mel Gibson son un error porque mientras
estén en los intereses de organizaciones
judías que reciben dinero con el fantasma
del antisemitismo, y mientras estén los intereses
de periodistas judíos del New York Times
y de otras partes que intentan despegar sus
carreras, definitivamente no estarán los
intereses de la mayoría de judíos americanos
que llevan sus vidas diarias en confortable
armonía con sus amigos, los ciudadanos cristianos”.
“Muchos cristianos ven esto como ataques
no sólo contra Mel Gibson o como meras críticas
de cine, sino desde mi punto de vista, con
cierta justificación, los ven como ataques
a todos los cristianos”, advirtió.
“Los intereses judíos están más protegidos
si se cultiva la amistad con los cristianos
en lugar de corroerla cínicamente. Rechazar
el anticristianismo flagrante de parte de
judíos que digan que actúan en nuestro nombre
sería el camino más inteligente como comunidad.
Hacerlo tendría una ventaja adicional: Es
hacer lo correcto”, concluyó.
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