
La circulación monetaria
mexicana
en Puerto Rico: 1876 -
1895
Apuntes sobre las fuentes,
la economía e
interpretaciones
Por Dr. Carlos R. Casanova
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El carácter de esta comunicación será reflexivo
en torno a la metodología
del tratamiento
del tema de la circulación
monetaria con
un breve análisis sobre
algunos sectores
concretos. A la vez pretende
ser un reconocimiento
al esfuerzo de algunos
colegas por adentrarse
en un área que es escabrosa
y difícil de
estudiar, como es la historia
económica.
Esfuerzo que, entre otras
cosas, apunta a
la importancia de continuar
examinando aspectos
concretos de nuestra historia
para elaborar
modelos explicativos. Finalmente,
comenzaré
con algunas consideraciones
sobre las fuentes
documentales que existen
para estudiar dicho
tema.
A. Las fuentes de investigación; documentos
de archivo y publicaciones
lgunas de las fuentes documentales y referencias
bibliográficas permiten
conocer las características
de la circulación monetaria
en Puerto Rico
temprano en el siglo XIX,
como por ejemplo
las pocas referencias que
en el Boletín Histórico
de Cayetano Coll y Toste,
se hace sobre la
moneda para los años de
1813, 1856 y 1867
por ejemplo.
Con ayuda de algunos documentos
del Archivo
General de Puerto Rico
estas descripciones
muestran cómo en la primeras
décadas del
siglo XIX ya se había solicitado
el primer
canje monetario. Además
puede apreciarse
el pensamiento y la puesta
en práctica de
medidas que intentaban
resolver un problema
de circulación que al parecer
ha sido una
constante en la historia
de Puerto Rico.
Estas fuentes permiten
apreciar algunas características
propias del sistema monetario
de aquellos
días, pero no son suficientes.
En otros documentos
se muestran algunas de
las manifestaciones
de recelo popular que evidencian
un aspecto
más de la inestabilidad
monetaria. Los documentos
relativos a reuniones entre
comerciantes
y las autoridades políticas
muestran cómo
los primeros, eran quienes
ejecutaban medidas
que pueden haber sido interpretadas
como
política monetaria.
Los archivos históricos
contienen expedientes
que al reseñar la admisión
de moneda permiten
ver que entre otras causas
para la escasez
también se encuentran las
transferencias
que el gobierno de la Isla
hizo para Cuba
por gastos militares. Y
en muchos casos confirma
lo expuesto en la prensa
relativo a la circulación
monetaria y la depreciación
de la plata.
El Fondo de Ultramar en el Archivo Histórico
Nacional de Madrid
La misma fuente del Fondo de Ultramar en el
Archivo Histórico Nacional
de Madrid, nos
indica como el precio de
los metales en el
mercado fue un factor influyente
para que
Puerto Rico no pudiera
retener su moneda.
El beneficio obtenido con
la especulación
es otro factor a considerar.
Los documentos
registran información que
al contrastarse
con los artículos de prensa,
permiten que
uno pueda elaborar una
interpretación del
tipo de medidas y acciones
aplicadas por
los comerciantes. En lo
que respecta a tipos
de descuento, la determinación
de los cambios,
los precios para los metales,
incluso, se
puede ver que la práctica
fue por delante
de las medidas legales
o las teorías monetarias.
Las investigaciones monográficas,
permiten
contestar una serie de
eventos que al relacionarlos
con el problema monetario
dibuja un nuevo
cuadro de la ruralía, obliga
a reflexionar
sobre el papel de los comerciantes,
los hacendados
y por último los comerciantes-hacendados.
Examinar el movimiento de los precios de la
plata permite comprender,
primero, que el
problema monetario de Puerto
Rico era parte
de una situación global;
segundo, que los
cambios y los intereses
en los préstamos
no eran siempre conductas
usureras como ha
dicho Francisco Scarano
en su publicación
de 1981, por ello resulta
útil examinar publicaciones
con estadísticas. Como
también resulta indispensable
el crear una serie de precios,
tipos de cambio,
y si fuera posible el tipo
de interés en
los préstamos. Las estadísticas
ayudan a
examinar los efectos de
las políticas económicas
adoptadas tanto en los
países acreedores
como en los deudores. También
es importante
tomar en cuenta las reflexiones
históricas
relativas a este tema para
Latinoamérica,
debido a que igual que
Puerto Rico fueron
bimetalistas y su comercio
con países de
Europa y los Estados Unidos
provee un marco
de referencia útil.
El Fondo Municipal de Manatí y el Fondo de
Justicia: Protocolos Notariales
de Manatí
en el Archivo General de
Puerto Rico
Entre otras virtudes tiene la de ser uno de
los pocos que posee una
colección bastante
completa y en buen estado.
Aquí pude hallar
una respuesta por parte
de comerciantes,
industriales y hacendados
a la petición que
hiciera el gobierno insular
de Puerto Rico
a los municipios en 1893,
relativo al problema
monetario existente. Lo
que se reseñará en
otro trabajo, a pesar de
su obvia limitación
indica cómo pensaba un
sector importante
de la sociedad decimonónica.
En otros documentos titulados
como las "querellas
municipales", se recoge
información
respecto al contrabando
de moneda. En los
contratos de compraventa,
o préstamos recogidos
en los Protocolos Notariales
se especifica
el rechazo categórico al
papel moneda o la
entrega del dinero metálico
"corriente"
y el cobro de intereses
por préstamo tomando
en cuenta el valor de la
moneda en ese momento.
Aunque esta última no es
una referencia obligada,
en algunos contratos aparece.
Los documentos del Banco de España, en particular
la correspondencia entre
el Banco Español
de Puerto Rico y el Banco
de España, proporcionan
lamentablemente una información
muy pobre;
no hay series, no hay balances,
y es de poca
utilidad, sin embargo en
el Archivo Histórico
Nacional de Madrid hay
buena documentación
para trabajar sobre el
Banco, pero éste no
será el tema de esta reseña,
excepto, por
alguna referencia que creo
puede ser importante.
La información sobre la
legislación monetaria
en Puerto Rico, aunque
dispersa, describe
los cambios realizados
sobre las unidades
monetarias, sus leyes de
acuñación, sus equivalencias
con otras monedas, extranjeras
o propias
pero con diferentes leyes.
Expone el criterio
y las medidas adoptadas
para efectuar los
cambios de valor en las
monedas e ilustra
o al menos permite que
uno interprete el
alcance de las decisiones
administrativas,
referentes a la circulación
monetaria.
La prensa: la Revista de Agricultura, Industria
y Comercio
La prensa es de gran ayuda para poder reconstruir
algunos datos que permitan
comprender el
problema de la circulación
monetaria, los
artículos de la Revista
de Agricultura, Industria
y Comercio constituyen
una valiosa ayuda.
Esta revista estaba dirigida
por personas
que estaban vinculadas
al Partido Liberal
Reformista, fue fundada
en 1885 y dejó de
publicarse en 1893. Nunca
publicó que favorecía
al autonomismo, tal como
lo declaraban otros
periódicos o revistas,
sus artículos tendieron
a favorecer y defender
las posturas de los
hacendados cañeros. Fueron
tenaces en la
crítica al gobierno de
la Isla por la elaboración
de los presupuesto, los
aranceles, el problema
de la moneda que dicho
sea de paso le dieron
un seguimiento minucioso;
también procuraban
mantenerse informados sobre
las más recientes
discusiones en Europa y
Estados Unidos en
torno a temas económicos.
Publicaron muchos
artículos favoreciendo
el establecimiento
del Banco y la puesta en
marcha del ferrocarril,
en cada número aparecía
publicada una columna
con el precio de los tipos
de cambio y descuentos
sobre el peso mexicano.
La diversidad de
temas económicos que trataron
durante los
años en que duró su publicación
hacen de
esta revista una fuente
de consulta importante.
Se expresaron en torno
al uso de las letras
de cambio y su relación
con las fluctuaciones
de los valores monetarios.
Reseña datos que
nos permite deducir algunas
prácticas las
medidas que se sugerían
sobre cómo afrontar
la crisis monetaria de
la época, pero sobre
todo, el intenso debate
que se produjo a
partir de 1885. También
refleja discusiones
sobre el pago en moneda
metálica con el propósito
de equilibrar saldos.
En otro aspecto del problema
de la circulación
monetaria a través de un
examen de las denuncias
sobre el contrabando ofrecen
una pista sobre
los caminos que siguió
la moneda que se introdujo
y extrajo de la Isla. Las
dificultades aludidas
para el cobro de contribuciones
indica otro
posible motivo por el cual
se introdujo moneda
no española. También una
escasez monetaria
creada por la prohibición
de tomar moneda
no española redujo en ocasiones
la circulación.
Pero al efectuarse un canje
sobre el poco
numerario circulante las
devaluaciones en
los cambios también mermaban
aún más la circulación.
La Revista de Agricultura, Industria y Comercio
advertía a los hacendados
que no se hicieran
relaciones entre precios
de productos de
exportación y el cambio
de los giros. Según
esta publicación no había
tal relación y
quién así pensara se engañaba,
en esta advertencia
se refleja el pensamiento
económico de uno
de los sectores influyentes
de la Isla. La
Revista no era contraria
a favorecer la producción
de azúcar y dejaba claramente
manifiesta
su preferencia por el mercado
de Estados
Unidos para este producto,
ello no supone
que sea contraria a los
exportadores.
Una de las ventajas de
consultar esta fuente
es que se puede contrastar
y combinar los
precios del azúcar y el
café, no así el tabaco
con los precios publicados
en el Boletín
Mercantil, La Correspondencia
y La Democracia.
Lo mismo aplica para los
tipos de cambio
que afectaban al peso mexicano,
a veces se
registraba la diferencia
de cotización en
las distintas ciudades
de la Isla (muy rara
vez) y sobre este movimiento
también se expresaron,
igual que lo hizo el resto
de la prensa lo
que permite ver el giro
de las discusiones
sobre el tema monetario.
Desde 1883, los debates sobre el tema monetario
son abundantes en la prensa.
En todos los
escritos puede observarse
que no había unidad
de criterio entre los sectores
implicados
ni siquiera en el interior
de un mismo sector
económico. Así, los hacendados
cañeros no
estaban en sintonía con
los hacendados cafetaleros.
La ordenación de datos
estadísticos que aparecen
publicados en las secciones
comerciales de
El Boletín Mercantil, La
Democracia y La
Correspondencia por ejemplo,
permiten construir
series sobre los cambios
monetarios y precios
de azúcar y café, y así
lo hice tomando los
datos de cada semana hasta
producir el precio
medio anual; lamentablemente
se trata de
una serie incompleta pero
no por ello es
menos útil.
Resulta conveniente examinar los datos estadísticos
de las publicaciones antes
citadas y la Revista
de Agricultura Industria
y Comercio. En esta
última, se publicaron con
más regularidad
las series de precios para
los giros o letras
de cambio, por ende se
reflejan los cambios
en el mercado para el peso
mejicano. Combiné
los datos de estas publicaciones
para obtener
una serie bastante próxima
a la realidad.
Lo mismo ocurre con respecto
a los precios
para el azúcar y el café,
en cambio el precio
de el tabaco pocas veces
era publicado, no
pude obtener serie alguna.
En todas las publicaciones
aparecía alguna nota que
hacía referencia
a la escasez del oro en
Puerto Rico, a veces
me dio la impresión de
que no había.
Durante el período de 1880
a 1895 la prensa
emitió continuamente, juicios
y valoraciones
en torno al comportamiento
del mercado de
la plata y sus efectos
sobre el valor del
peso mexicano. Uno de los
ángulos que se
ha registrado en la prensa,
era la preocupación
por el movimiento de precios
en los giros
y las tasas de cambio y
su relación con el
pago de créditos y los
intereses.
Sobre la especulación, la prensa publicaba
numerosos artículos particularmente
en aquellas
fechas en que la moneda
mexicana se devaluaba.
Esto no sólo es un reflejo
de la preocupación
existente, sino que además,
es un espejo
de las apreciaciones en
torno a la moneda.
El continuo debate en torno
al problema monetario
era un mecanismo de presión,
no importaba
que las posturas o recomendaciones
para canjear
la moneda fueran muy diversas.
Lo importante
es que deja claro, para
el investigador,
la magnitud del problema
y que diversos sectores
se habían propuesto encontrarle
solución.
Un dato interesante es
que tanto quienes
como El Boletín mercantil
(autoproclamado
en su primera página "portavoz
del Partido
Incondicional Español)
como el resto de la
prensa, en particular la
que se definía como
autonomista hacían responsable
último el
Ministerio de Ultramar
por no instrumentalizar
una solución. El Ministerio
de Ultramar no
se expresaba públicamente
sobre este problema
entre los años de 1885
a 1895. Toda la prensa
denunció continuamente
la entrada ilegal
de pesos mejicanos y cómo
se especulaba y
obtenía beneficios ante
la devaluación creada.
Según esto, los efectos
de la crisis monetaria
no eran los mismos para
unos y otros hacendados.
Es notable cómo la prensa
de la época apenas
se ocupa de la producción
cafetalera. Su
principal foco de atención
era la producción
cañera; hay que recordar
que los productores
cañeros se manifestaban
contrarios al canje
de la moneda.
Pase a la p. 2, Agricultura y comercio en la historia
de Puerto Rico: siglo XIX 
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