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La presencia germánica en Puerto Rico
Por Haydée Reichard de Cancio, PHD
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El rey Federico de Prusia
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AN JUAN BAUTISTA, LA CIUDAD CAPITAL, SE MANTUVO como el gran puerto importador controlado
mayormente por peninsulares. Los barcos que
arribaban eran en su mayoría de matrícula
española. Sin embargo, encontramos algunos
datos de germánicos que se establecieron
aquí. Para 1832 el profesor Johann (Juan)
Kifenhover, natural de Alemania, funda una
escuela en San Juan. En una rama diferente
del comercio Moritz (Mauricio Meyer Sunz),
domiciliado con residencia en la capital,
se dedica a la joyería. Para el año 1848,
Gustin, retratista de daguerrotipo, se establece
en el Viejo San Juan. Para 1885 es nombrado
para el cargo de Cónsul de Alemania en Puerto
Rico el comerciante Ludwig Duplace. Rudolph
Elvers, comerciante comisionista, en 1868
es designado Cónsul de Prusia en Puerto Rico.
En 1880 Adolfo Rauschenplar, natural de Hamburgo, llega a San Juan y se
dedica al negocio de exportación de mieles
de la caña de azúcar. Fue nombrado Cónsul
de Alemania en Puerto Rico a principios del
siglo pasado. La Familia Rauschenplat tenía
su residencia en la avenida Ashford (antes
Nereidas). Todavía existe esta bella casa
de dos pisos. En las últimas décadas la residencia
ha sido modificada y utilizada por la cadena
de restaurantes “Chart House”. Entre las
sociedades mercantiles alemanas en la capital
estaban la de los Hermanos Müllenhoff &
Korber, Fritze, Lundt & Co., Max Meyer
& Co., Feddersen Willenk & Co.; agentes
de compañías de vapores eran los Behn Brothers,
Bull Insular Lines y Hamburg-América Line.
Johannes Paul A. Tischer, oriundo y residente de Hamburgo, era dueño
de un negocio de importación y exportación
y dueño de una línea de barcos de vapores,
los cuales frequentaban los puertos del Caribe
y los Estados Unidos. Al principio del siglo
pasado envió a sus dos hijos Walter y Otto
Tischer a Puerto Rico con el fin de establecer
un nuevo negocio de la familia en San Juan,
importando mercancía fina de Alemania. Walter
Tischer se casó en l915 con Carmen Vázquez
Díaz, hija del escritor puertorriqueño Manuel
Vargas Alayón. La pareja Tischer jugaron
un papel muy importante en el desarrollo
del ballet en Puerto Rico. El negocio todavía
existe bajo el nombre Tischer & Co. Inc.
En 1885 llega a la Isla, Johann Diedrich Stubbe, nacido en Bremen, para trabajar en la Central
Los Caños de Arecibo propiedad de la empresa
de Bremen Sucs. E. Pavenstedt. Luego de dos
años se muda a la Capital donde maneja una
empresa de textiles. Luego, en 1910 le sigue
uno de sus hermanos menores, Friedrich Stubbe,
a Puerto Rico y para 1916 establecen su propio
negocio “General Farm Equipment Co.” J.D.&F.
Stubbe. Además tienen una fábrica de abono
y la finca “Miramontes” en Cidra donde sembraron
caña, tabaco y cítricos. Estos dos hermanos
alemanes contrajeron matrimonio con dos hermanas,
hijas del Alcalde de Bayamón don José Cestero
Umpierre. Johann se casó con Estela en 1900
y Federico con Delia Cestero en 1912. Cabe
mencionar que Johann Stubbe escribió un interesante
diario sobre los acontecimientos históricos
de los años de 1898 y 1900 cuando las tropas
norteamericanas invadieron a San Juan. El
diario, escrito en alemán y letra gótica,
está en posesión de su hija, doña Augusta
Victoria “Tuttti” Stubbe Besosa.
En la ciudad de Arecibo se encuentra Edward
Roehrs, nieto de Julius Wilh. Carl Roehrs natural
de Hamburgo, quien en 1864 embarcó para New
Jersey a trabajar con Michel Lienau como
horticultor en una finca. Edward Roehs ha
seguido la tradición familiar con su finca
de plantas exóticas que conocida en todo
Puerto Rico.
El profesor Herman Reichard Esteves describe la presencia alemana en Aguadilla.
Después de los catalanes, fueron los alemanes
quienes más
contribuyeron al florecimiento de la economía
Aguadillana.
Fundaron varias empresas mercantiles e industriales,
de las
cuales aún subsiste la de la familia Sanders.
Fue la primera
la de Schröder era socio gestor en Aguadilla;
Koppisch y
Reichard, en la sucursal de Mayagüez; y Schomburg
en la
de Arecibo. |
Le siguieron los comercios de los señores Robert Schnabel, H. Kuster,
Ernst (Ernesto) Lienau, B. Muller, J.W. Bultmann,
H. Ganslandt, Karl Klaus Lundt y Georg (Jorge)
Sanders. Siendo ésta la zona que mejor conozco,
me pareció interesante hacer una relación
de las familias alemanas que llegaron a la
Villa del Ojo y su vida en la población.
Es curioso que los alemanes que llegaron
a esta ciudad en su mayoría entraron por
los puertos de Aguadilla o Mayagüez. En 1855
el herrero Heinrich (Enrique) Kleibring escribía
en su diario: “Me embarqué el 2 de mayo de
1855 de Brake en el río Weser en el barco
Gesina del Capitán Schultze para Puerto Rico
el cual ha llegado el día 22 de junio de
1855 a Aguadilla”.
Residía en Aguadilla para l812 el alemán
Juan Nic Frese Roller, natural de Bremen,
Alemania, hijo de Federico Frese y Juana
Rollen. Frese casó el 16 de enero de l816
en la Villa del Ojo con Clemencia Domenech
de la Rosa, natural de Aguadilla, hija del
hacendado Antonio Domenech Ferrer y Antonia
de la Rosa y Cardona. Tuvieron una hija María
Dolores Frese y Domenech. Se cree que Frese
Roller se asoció a su suegro. Frese murió
pocos años después ya que el 3 de diciembre
de l829, Clemencia contrajo segundas nupcias
con José María Rovira y de los Olivos, natural
de Barcelona, España.
El primer comrciante alemán que llegó a Aguadilla para 1828 para 1828 lo fue don Adolf (Adolfo)
Schröder, a este almacenista se le une su
hermano Wilhelm (Guillermo). Ellos eran naturales
de Bremen y tenían casas correspondientes
en Hamburgo. Por un tiempo se une el catalán
Feliú Font con los hermanos. Luego para 1843,
su amigo alemán, Karl Wilhelm (Carlos Guillermo)
Reichard, original de Münden, Alemania, se
une a la firma. Es bueno notar que los Schröders
se casan con alemanas, sin embargo, buscan
la conveniencia de unirse-aunque por corto
tiempo-al catalán Font, persona de prestigio
en la comunidad. Reichard, sin embargo, contrae
matrimonio en Puerto Rico con la criolla
Josefa de Lequerica y Cabán y de la Rosa
hija del comerciante vizcaíno Pedro Celestino
de Lequerica y Garro y María del Carmen Cabán
y de la Rosa. Esta familia a través de los
años se une a los Méndez de Arcaya, de Cardona
Quiñones, Esteves, Frontera, Koppisch, Boscio,
Sapia, Zamora, Megwinoff y Cancio.
Reichard fue para 1842 nombrado el primer
agente comercial alemán en Puerto Rico. En
1845 fue designado como el primer Cónsul
de Bremen y Hamburgo en la Isla. Además fue
intérprete del puerto de Aguadilla ya que
allí llegaban buques de Alemania, Francia,
Inglaterra y los Estados Unidos.
Estos comerciantes y almacenistas alemanes se dedicaron a la exportación de productos
como el azúcar de los pueblos de Moca, Aguada
y Aguadilla, el tabaco de Isabela y Quebradillas
y más tarde el café de San Sebastián y Lares.
También exportaban cocos, cuyas fibras fueron
utilizadas durante la Primera Guerra Mundial
para la manufactura de máscaras de gas.
Schröder & Cía, era la casa comercial
y la segunda de mayor importancia a mediados
del siglo XIX, le seguía la casa de Schulze
y Sapia. Kuster & Cía. estaba en tercer
lugar entre los alemanes y duodécima en el
comercio local, según expone la profesora
Helen Santiago en su interesante trabajo
sobre la presencia alemana en Puerto Rico.
Para 1860 la casa comercial de Eduard (Eduardo)
Koppisch, quien había comenzado en Mayagüez y luego
se había establecido en Aguadilla, fue el
segundo mayor contribuyente de Aguadilla
a la guerra de España con Marruecos. Aguadilla
fue el pueblo que más contribuyó a esta causa.
Así la Reina la designó con el título de
Leal Villa de San Carlos de Aguadilla.
Don Eduardo se había casado en Mayagüez con
doña María del Carmen Delgado y de Sosa.
Su hija Carmen Luisa se casó con el aguadillano
Adrián Monserrate del Valle. Su otra hija
Emilia se casó en 1874 con el comerciante
Guillermo Frontera, natural de Soller, Mallorca.
Años más tarde, su hijo Guillermo Frontera
Koppisch se casó con María Concepción Reichard
Sapia y se estableció en Aguadilla. Su hijo
Carlos Eduardo Koppisch se casó con Angela
de Cardona y de Quiñones, de Aguadilla. Entre
sus hijos sobresalió el patólogo Enrique
Koppisch. En el censo electoral de Puerto
Rico de 1871, don Eduardo Koppisch figuraba
como el contribuyente mayor de Aguadilla.
La firma Schulze & Sapia va en decadencia. Don Juan Bautista Sapia fue el pionero en
el ramo de la importación y exportación.
Esta casa con los años pasó a manos de don
José Tomás Silva. El señor Schulze se convirtió
en el intérprete del puerto. La crisis de
la baja en el precio del azúcar hizo que
otras casas alemanas como la de Jorge Kuster
se uniera al doctor Emilio Vadi en la empresa
de la Central Coloso. Empresa que no prosperó
y fue vendida en 1897 a don Salvador Amell
Mazo y su acreedor G. Dyes de Alemania. Casi
al cerrar el siglo, la empresa alemana de
Koppisch se llamaba Küchler, Koppisch, Firpo
& Cía. No contaban con la riqueza de
años atrás. Para 1875 se unió a la firma
el alemán Joachim (Joaquín) Bultmann Sanders.
Con el alza en el precio del café la compañía
comenzó a tener mejores tiempos.
En 1892 Bultmann liquidó con Küchler, ya que éste regresaba a Alemania. Bultman
llamó a su primo George (Geo) Sanders a venir
a la Isla a trabajar con él. Al enfermarse
Bultmann e irse, Sanders se une a la firma
de Robert (Roberto) Schnabel. Para 1902 se
retira Schnabel y Sanders se une a otro alemán,
Otto Philippi, de Bremen, quien se casa con
la dama mayagüezana Paula Bajes Quiñones.
Geo Sanders volvió a Alemania a contraer
matrimonio con Elizabeth Koppe. La compañía
se dedicó a desarrollar y abrir más mercados
y representaron varias compañías de seguro
y de vapores. Cuando no existía banca en
Aguadilla eran representantes y depositarios
del American Colonial Bank. En 1922, luego de la Primera Guerra Mundial
y un fuego devastador, Philippi se retiró.
Desde 1960 Sanders entró en el negocio de
torrefacción de café tostado y molido. El
negocio es hoy día administrado por Hans
Sanders, quien está casado con la norteamericana
Isabel Clark, y su hija Lisa Sanders.
Otros alemanes que se unieron a hijas del
país fueron Guillermo Schomburg con Lola de Quiñones
Sapia; Bernardo Müller con Juana Josefa Estrés;
Enrique Kleibring con María Dolores Sotomayor
y Riollano, de Moca; Juan José Schröder,
natural de Waltringen, Alemania con María
Eugenia Fernández, natural de Isabela, Susana
Müller con el doctor Gabriel Adolfo Ruiz
y Ernesto Lienau con Esperanza Bagés.
Entre los hijos del país que se casaron con señoritas de descendencia
alemana son don Francisco Esteves con dona
Enedina Volckers; don Federico Esteves con
doña Antonia Schröder y don José Néstor de
Cardona y de Quiñones con doña Ana Müller.
La familia Müller se unió también a los Ruiz
y a los Reichard. Como hemos podido ver,
muchos de los apellidos se repiten, ya que
este grupo de aguadillanos pertenecía a una
sociedad más bien cerrada. Estos almacenistas
y comerciantes que se establecieron en Aguadilla
formaron parte del gobierno municipal y además
pertenecieron al Círculo San Carlos donde
se reunía la alta sociedad de la villa.
Otros alemanes arribaron al puerto pero por ser su posición social
y economía más humilde ellos no compartían
estos privilegios. Muchos ya eran diestros
en algún oficio, bien zapatero como Stahl,
tonelero como Philipp (Felipe) Bose o cigarreros
como Robert (Roberto) Nitsche y el famoso
maestro de obras Enrique Hau, quien construyera
la Caja de Agua del Parterre en Aguadilla.
Otros como Heinrich (Enrique) Kleibring,
quien era herrero, por su propio esfuerzo
terminó siendo hacendado.
Los inmigrantes alemanes que tomaban la decisión de domiciliarse
en la Isla de Puerto Rico además de dejar
su patria, en muchas ocasiones, tenían que
cambiar su religión. El 60% del pueblo germánico
es luterano o reformista. Sin embargo, todo
el que quería establecerse en Puerto Rico
bajo la Cédula de Gracia de 1815 debía profesar
la religión católica. Por esa razón se exigían
testigos que aseguraran que el extranjero
era católico. En el instructivo trabajos
La Proyección Aguadillana de Agustín Stahl, del profesor Herman Reichard Esteves existe
un dato interesante sobre los rebautizos
o bautizos “subcondicione”. En la iglesia
de Aguadilla Juan José Scröder, luterano
es bautizado a la edad de 38 años para poder
contraer nupcias con María Eugenia Fernández.
En esa misma parroquia el niño Antón Adolf
August, hijo de Johann Heinrich Christian
Stahl y María Helene Stamm, nacido el 21
de enero de 1842 en la isla de Curazao, fue
bautizado “sub-condicione”, en la parroquia
de San Carlos Borromeo tres años más tarde.
La familia Stahl se convirtió del protestantismo
al catolicismo y el niño se le dio el nombre
de Agustín. Siendo su padrino y su mentor
Karl Wilhem Reichard. Años más tarde aquel
jovencito sería conocido como el científico
Dr. Agustín Stahl quien además de practicar
su profesión de médico, ejerció la Cátedra
de Ciencias Naturales en el Instituto Civil
de Segunda Enseñanza de Puerto Rico dedicándose
al estudio de las ciencias naturales, la
historia y la antropología, publicando diversos
libros y artículos que le ganó ser premiado
por las Academias de Artes y Ciencias de
Barcelona en 1873 y de Ciencias Médica de
Cataluña, 1877.
La libertad de culto para extranjeros se concede en 1870, bajo la ley de las Cortes
Constituyentes Españolas. Esto hizo la inmigración
más atractiva para extranjeros que no pertenecían
a la iglesia católica. Examinados 29 documentos
de alemanes que se domiciliaron en la ciudad
de Aguadilla de 1870 hasta 1939, encontramos
que ninguno era católico. Estos pertenecen
a denominaciones protestantes, luteranas
y reformistas. En 1872 se establece la primera
iglesia anglicana en Puerto Rico en la ciudad
de Ponce. Llevó el nombre de la Santísima
Trinidad.
La burguesía alemana que llegó a nuestras playas desde fines
del siglo XVIII fue pequeña en cuanto a población
(según Cifre, un 3.2 por ciento), sin embargo,
su aportación al mercantilismo, comercio,
ciencia y educación no pueden ser ignoradas
al estudiar la historia de nuestro país.
Casi dos siglos han pasado desde que llegaron
los primeros emigrantes alemanes a nuestras
tierras y muchos de los documentos se han
perdido ó están traspapelados por esa razón
exhorto a que cualquier información adicional
me la hagan llegar. Desea agradecer a la
Sra. Helge Muhl Ramírez de Arrellano por
su ayuda, cooperación y tiempo. Auf Wiedersehen!
p.2 de 2; ver la p. 1
____________
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a Puerto Rico a principios del sigloXIX en
Revista de Historia l985, I,1, pp.139-144.
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sociales en Puerto Rico en el siglo XIX,
Río Piedras, P.R. Editorial Huracán.
Fuentes documentadas manuscritas:
- Documentos sobre la familia Kleibring suministrados
por la señora Edna Comas Rivera, de Mayagüez,
P.R.
- Notas y certificaciones de soltería de
germánicos que se establecieron en Aguadilla
se encuentran en el Archivo Diocesano de
San Juan y fueron suministrados por la señora
Lorraine de Castro.
- El señor Hans Sanders suministró la lista
del consulado alemán en Aguadilla con los
nombres y profesiones de los alemanes que
residían en la zona oeste desde fines del
siglo XIX hasta l939.
- Archivo particular de Haydée E. Reichard
de Cancio.
- Información suministrada por la Sra. Helge
Muhl Ramírez de Arellano.
- Datos suministrados por la Sra. Celí Philippi
de Frontera sobre la Familia Philippi.
- Documentos sobre la Familia Domenech y
Frese, archivos de Rafael Reichard Sapia.
- Información suministrada por el Sr. Jack
Cullin sobre Juan Nicolás Frese.
- Información sobre los la Famila Riefkohl
de P.R suministrada por el Sr. Ernesto Riefkohl.
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