|

Definiciones litúrgicas, bíblicas, eclesiásticas
frecuentemente usadas en
la Iglesia Católica
Por Luis R. Negrón Hernández
(c) CopyRight - Prohibido copiar, reproducir
sin permiso
PENTECOSTÉS
Significa 50 días, cuando transcurridos se cumplió la
promesa de Jesús de enviarnos al Espíritu
Santo, como se narra en Hechos 2, 1-13. Con
los sacramentos del Bautismo y la Confirmación
el Espíritu Santo reafirma que ahora somos
hijos adoptivos de Dios, nuestro cuerpo es
su templo y cada uno es ante el mundo carta
de Cristo escrita no con tinta, sino con
el Espíritu de Dios vivo (2 Cor 3, 3). |
|
 |
TRINIDAD
Se refiere a las tres divinas personas que habitan en un solo Dios: el Padre, el Hijo (Jesús) y el Espíritu Santo. Es el misterio central de la fe cristiana.
En Mt 28, 19 se expresa la fórmula trinitaria
más clara: Vayan y hagan discípulos míos
bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. En esta fiesta litúrgica les deseamos que
La gracia del Señor Jesucristo y la caridad
de Dios y la comunión del Espíritu Santo
sean con todos ustedes (2 Cor 13, 13).
|
|
 |
ALELUYA
Es una expresión hebraica de alegría compuesta
de las palabras "hallelu"
(alabad) y "yah" (Yahvé); o sea, "Alabad a Yahvé", y que ha sido por siglos integrada
a nuestra liturgia, especialmente
en el tiempo
pascual. Cuando exclames
ese "¡Aleluya!"
al Señor, que sea un grito
de alabanza sincero
y repleto de alegría para
celebrar la victoria
final.
AMÉN
Jesús, aunque hablaba arameo, usaba frecuentemente
esta expresión de origen
hebreo que significa
"así es", "es
verdad"
o "así sea".
Aparece unas 85 veces
en el Nuevo Testamento.
Jesús mismo le dio
a este término un sentido
nuevo, desconocido
hasta entonces en la literatura
rabínica.
Ante la Palabra de Dios,
al final de nuestras
plegarias y expresiones
de fe respondemos
también con un "amén",
como fórmula
de compromiso, aprobación
y confianza en
el gran amor de Dios y
su Santa Iglesia.
¡Que nuestro "amén"
sea siempre
claro, sincero y repleto
de fe!
ASPERSIÓN
Es el acto de asperjar (del latín aspergere), o sea rociar o derramar agua bendita sobre
los fieles u objetos para bendecirlos. Es
un rito de purificación bautismal (Tim 3, 5; 1P 3, 20-21) que se realiza en
el tiempo pascual en la Misa en lugar del
acto penitencial.
| Para asperjar se usa en ocasiones una rama
parecida a la del arbusto oloroso llamado
hisopo, como en las ceremonias judías (Ex 12, 22).
Por ello, se llama también así al instrumento
de mango largo rematado con una bola metálica
con orificios que ayudan a esparcir el agua
bendita. El recipiente que contiene el agua
bendita se llama acetre (ver lámina a la derecha). |
|

Acetre e hisopo |
SIGNOS DE LA VIGILIA PASCUAL
HOMILÍA DEL PAPA EN LA VIGILIA PASCUAL
Dos grandes signos caracterizan la celebración
litúrgica de la Vigilia pascual. En primer
lugar, el fuego que se hace luz. La luz del
cirio pascual, que en la procesión a través
de la iglesia envuelta en la oscuridad de
la noche se propaga en una multitud de luces,
nos habla de Cristo como verdadero lucero
matutino, que no conoce ocaso, nos habla
del Resucitado en el que la luz ha vencido
a las tinieblas. El segundo signo es el agua.
Nos recuerda, por una parte, las aguas del
Mar Rojo, la profundidad y la muerte, el
misterio de la Cruz. Pero se presenta después
como agua de manantial, como elemento que
da vida en la aridez. Se hace así imagen
del Sacramento del Bautismo, que nos hace
partícipes de la muerte y resurrección de Jesucristo. |
|
 |
LITURGIA
Habrás oído en muchas ocasiones "celebración
litúrgica", "acto litúrgico",
etc. ¿Pero qué significa "liturgia"?
Gran parte de nuestras palabras de uso diario
en español provienen del latín y el griego,
y "liturgia" es una de ellas. La
palabra "liturgia" se compone de
dos palabras griegas antiguas que significan
"acto público". Con la palabra
"liturgia" nos referimos en la
Iglesia al acto o culto que la comunidad
rinde a Dios Padre mediante rezos, cantos
y ritos junto a Cristo Sacerdote. La celebración
litúrgica por excelencia es la Santa Misa.
CUARESMA
 |
|
Este tiempo litúrgico, que se remonta a los
primeros siglos de la cristiandad, está dirigido
a prepararnos para la Pascua, la fiesta mayor de nuestra Iglesia Católica.
Consta la Cuaresma de 40 días (como los que pasó Jesús en ayunas
en el desierto). Desde el siglo IV (San Jerónimo,
Egeria) era ya conocida la Cuaresma o quadragésima, mientras que datos sobre los ayunos durante
varios días en preparación a la Pascua se
remontan a los siglos II y III. |
En Roma en siglo IV, el ayuno se extendía
hasta tres semanas. Durante este tiempo litúrgico,
eran preparados los catecúmenos para los
ritos de iniciación cristiana (Bautismo,
Confirmación y Eucaristía). Esta etapa crucial
en sus vidas implicaba muchas veces el posible
arresto y hasta martirio en manos de las
autoridades paganas, división entre familias
por causa de la fe, persecuciones y exilios.
Aún, como entonces, la noche de la vigilia
pascual son presentados con gran alegría
ante la comunidad de fe los nuevos cristianos
tras ser bautizados en una ceremonia muy
conmovedora entre los creyentes.
(Ver Mensaje del Papa, Cuaresma).
AYUNO, ABSTINENCIA
Ayuno (del latín ieiunium) es privarse de una
de las comidas del día por motivo religioso.
Desde los inicios de la Iglesia se practica
el ayuno (junto a la oración y la caridad)
especialmente durante la Cuaresma como antesala
para un encuentro personal y especial con
Dios. Se observa el ayuno particularmente
el miércoles de ceniza y el viernes santo, en los cuales hacemos además abstinencia, o sea, nos privamos en dichos días de comer
carne. En el ayuno eucarístico nos abstenemos de comer una hora antes de
comulgar, a menos que haya algún impedimento
médico.
PENITENCIA INTERIOR
En este tiempo de Cuaresma
estamos llamados
de un modo especial a la
oración, la penitencia y las obras de caridad. Pero la penitencia debe brotar sinceramente
de nuestro interior para que las obras exteriores
no sean estériles y engañosas. La penitencia interior es un retorno total, una conversión sin peros del corazón que rompe con el pecado,
repugna las malas acciones y se abraza arrepentido
y confiado a la misericordia de Dios. Que
esta Cuaresma sea ocasión de tu entrega definitiva
y personal a Cristo Jesús y, a través de
Él, a los demás.
Como aquellos primeros
católicos, en este
tiempo cuaresmal debemos
reflexionar muy
profundamente en los grandes
misterios de
nuestra salvación, en especial
la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, por medio de
la oración, el sacramento de la reconciliación,
lecturas, liturgias, retiros, visitas al
Santísimo Sacramento, el ayuno y la abstinencia,
devociones y obras de caridad, el estudio
bíblico, participación en el Vía Crucis, entre otras prácticas abundantes entre
nuestra riqueza católica. Este es un tiempo de conversión, de cambio, de buscar reconciliados y arrepentidos
a Jesús; de meditar cuán auténtica es nuestra
amistad con Él, quien por nosotros se ofreció
sin reservas al sacrificio como cordero llevado
al matadero. Él aguarda por nosotros. Por
su sangre fuimos redimidos, y con el signo
de su santa Cruz se firmó una nueva alianza gozosa entre Dios y la humanidad.
JUEVES SANTO: INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA
Nuestro Señor Jesucristo no sólo nos amó
tanto que se entregó para el perdón de nuestros
pecados, sino que el Jueves Santo instituyó la Eucaristía para quedarse con nosotros bajo las humildes
especies de pan y vino hasta el final de
los tiempos. ¡Qué locura de amor divino! Y desde ese Jueves Santo, por más de dos
mil años, nos reunimos
junto a su mesa como
aquel santo día en cada
Misa. Y además lo
tenemos expuesto en muchas
capillitas parroquiales
de Adoración Perpetua,
abiertas las 24 horas
del día. Allí te espera
para que compartas
tus alegrías y penas, porque
Él es el amigo
que nunca falla. No lo
dejes solo. Visítalo
todas las semanas y experimenta
una transformación
en tu vida como ocurrió
con sus discípulos
aquel Jueves Santo.
MIÉRCOLES DE CENIZA
Este miércoles 13 de febrero del 2013 comienza el Tiempo de Cuaresma, con la imposición de las cenizas. Se inician así los 40 días antes de la Pascua. Desde la Antigua Alianza, la ceniza era
utilizada como signo de afiliación y
de penitencia (ver 2 de
Samuel 13,19; Ester
4,1:3; Daniel 9,3; 1 Macabeos
3,47). En los
primeros siglos de nuestra
Iglesia, los penitentes
-a partir de este día-
se rociaban las cabezas
con cenizas (simbolizando
lo efímero y mortal
de nuestras vidas terrenas).
También se vestían
con sacos, hasta que eran
recibidos en la
Iglesia, arrepentidos de
sus pecados y reconciliados
el Jueves Santo. Ya en
el siglo IX se extendió la práctica de imponer las cenizas
en la frente a todos los
fieles.
En la liturgia de este día se usan una de
estas dos fórmulas “Acuérdate de que eres
polvo y en polvo te convertirás” (Gn. 3,19),
o “Arrepiéntete", o "Conviértete
y cree en el evangelio” (Marcos 1,15), siendo
esta última la más comúnmente dicha en nuestras
parroquias tras el Concilio Vaticano II. En este tiempo cuaresmal la Iglesia nos
recuerda, de un modo especial, nuestra condición de pecadores y la necesidad de hacer penitencia y de conversión en Cristo Jesús: eje central de nuestra salvación.
TIEMPO ORDINARIO
| Las lecturas bíblicas y oraciones en cada
Santa Misa son diversas y variadas, respondiendo
a las festividades, solemnidades y tiempos
del año litúrgico. Terminada la Navidad o la Pascua, nos reiniciamos
en el Tiempo Ordinario (conocido también
como durante el año), de unas 33 o 34 semanas.
En el mismo no se celebra un misterio específico
de la vida del Señor, como digamos, en los
tiempos de Adviento, Navidad, Cuaresma o
la Pascua. |
|
 |
Notarás que las lecturas del Evangelio durante
este año litúrgico, por ser el ciclo o año C, son tomadas de san Lucas (el A corresponde
a san Mateo, el B a san Marcos). Y las primeras lecturas corresponden a los libros de Isaías, Nehemías, Malaquías, Jeremías, Joel,
Deuteronomio, Génesis, Éxodo, Josué, Samuel,
Ezequiel. Las segundas lecturas de la celebración eucarística (Misa) son
extractos de cartas de san Pablo, y a los
Hebreos. Durante el Tiempo Ordinario el celebrante
usa vestiduras de color verde, que simboliza esperanza.
JUAN BAUTISTA
Juan proviene
del hebreo Johanan, que significa Dios se ha complacido. Es el profeta de fuego que vino a
preparar el camino del
Mesías predicando
en el desierto de Betania,
junto al río Jordán.
Sus seguidores debían ser
bautizados sólo
después de reconocer y arrepentirse de sus pecados, hacer penitencia y prometer un cambio moral en sus vidas. Jesús se bautizó, no porque
tenía pecados, sino para
cargar en sus hombros
los nuestros y purificarnos
con su segundo bautismo: el de su muerte y resurrección. Juan el
Bautista denunció sin temor
la inmoralidad
del rey Herodes Antipas
que vivía con su
cuñada, lo que le costó
al profeta la cárcel
y degollamiento. El bautismo
de Juan era
de agua, pero el de Jesús, al igual que el
nuestro cristiano, es con el Espíritu. Tras tu bautismo, ¿cumples aún con las
promesas de conversión en Cristo y das testimonio de tu fe católica?
EPIFANÍA
Proviene del griego epipháneia, y significa "manifestación". La Iglesia viene celebrando la Epifanía
desde el siglo IV, y en España desde hace
1,628 años atrás. En varios de nuestros países
hispanos se comenzó a partir del siglo 15.
Los primeros misioneros franciscanos introdujeron
en la época de la conquista las presentaciones
en figuras de "pesebres" o "nacimientos" en las iglesias. |
|
 |
En este tiempo litúrgico se conmemoran las
manifestaciones de Jesús en la adoración de los Magos de Oriente, en el bautismo de Jesús y en las bodas de Caná. En muchos países latinoamericanos, el día
de la Epifanía los Reyes Magos obsequian
a los niños con golosinas o regalos y en
las iglesias y hogares es día de gran fiesta
y alegría que se refleja en las comidas típicas,
decoraciones y preciosos villancicos a los
magos y al Niño Dios. ¡Feliz Día de Reyes!
NAVIDAD 
Proviene del latín nativitas, y se refiere al nacimiento de Jesús, nuestro Salvador, el 25 de diciembre, la celebración más santa de la Iglesia después de la del
misterio Pascual. La noticia más histórica
que conserva la Iglesia de Roma procede del
cronógrafo copiado por Furio Dionisio Filócalo,
que se remonta al año 336. La Navidad ya se celebraba a finales del siglo IV, por ejemplo: en el Norte de África (360), en Constantinopla (380), en España (384) y en Antioquía (386), entre otros. La característica más visible de este tiempo es la acumulación de fiestas: la de la Sagrada Familia, la de Santa María Madre de Dios, la Epifanía (6 de enero) y la fiesta del Bautismo del Señor. Además, en los días 26, 27 y 28 las fiestas de san Esteban, san Juan Evangelista y los Santos Inocentes. ¡Que el gozo de la redención de aquel pesebre de Belén habite y reine siempre en tu corazón!
GAUDETE
 |
|
|
Se le llama así en la Iglesia Católica al
3er. Domingo de Adviento, porque en alguna de sus dos primeras lecturas durante la liturgia de la Palabra se mencionan las palabras ¡Regocíjate! o ¡Alégrense! o sea, GAUDETE en latín. Por ejemplo, en la liturgia del 2012 (16 de diciembre) en la carta de san
Pablo a los Filipenses (4, 4-7).
El celebrante usualmente
usa la casulla color rosa que simboliza alegría. También en este día se enciende la vela rosada de la corona de Adviento.
Las lecturas nos
exhortan a no temer
ya que
pronto llegará el
Dios de justicia
y salvación
cuya escolta será
el gozo y la dicha,
por
lo que debemos esperar
con paciencia, manteniendo
firme el ánimo; ¡el Señor está cerca!...
|
Benedicto XVI: Gaudete - La alegría del tiempo
de Navidad
CORONA DE ADVIENTO
En los hogares católicos pueden expresarse
simbólicamente este deseo por la llegada
del Señor con una pequeña corona de Adviento sobre la mesa de la sala o comedor. Uno de
los miembros de tu familia enciende una de
cuatro (o cinco) velas cada domingo junto
a una lectura bíblica de las celebraciones
eucarísticas o Misas de este tiempo de Adviento,
haciendo un propósito o compromiso personal
y sencillo; por ejemplo los niños pueden
proponer mantener su cuarto arreglado, ayudar
en la cocina, no contaminar el ambiente,
auxiliar a un necesitado...
|
 |
Los ramos verdes en forma de círculo alrededor
de las velas nos recuerdan que Dios es un
Dios vivo que no tiene principio ni fin.
Las coronas con una quinta vela blanca se
enciende el 25 de diciembre, y nos recuerda que ¡Cristo es la luz del mundo!
ADVIENTO
 |
|
Viene del latín adventus que significa "venida". Con el Tiempo de Adviento, la Iglesia inicia el nuevo año litúrgico
preparándonos para la venida histórica de
Nuestro Señor encarnado (25 de diciembre)
y para su Segunda venida triunfal al final
de los tiempos. Las vestiduras del celebrante
ya no serán de color verde como en el Tiempo Ordinario, sino moradas. Medita las lecturas de este
tiempo para que "tu Adviento" sea
uno de recogimiento y gozo para la pronta
llegada de Jesús en tu vida y la de tus seres
queridos.
Benedicto XVI: El Adviento nos recuerda que
Dios sigue presente en el mundo
|
INMACULADA CONCEPCIÓN
 |
El 8 de diciembre de 1854 el papa Pío IX
proclamó este dogma, el cual significa que
María, la Madre de nuestro Señor "llena
de gracia" (Lucas 1, 26-38), fue concebida sin pecado original. "Inmaculada" viene de la palabra
en latín "macula", con macha, por lo que inmaculada literalmente es la "sin mancha". Así se identificó la Virgen en las
apariciones de Lourdes, y por ello en nuestros
pueblos latinos se exclama: ¡Ave María purísima, sin pecado concebida!
Las primeras referencias al culto mariano
se remontan al siglo II con la homilía de san Melitón de Sardes.
Ya en el siglo IV se destaca la figura de
María en las fiestas de Navidad y Epifanía.
Las fiestas propiamente marianas surgen después
del Concilio de Éfeso del año 431.
(Foto: Pío IX, quien
también convocó el
Concilio
Vaticano I) |
PROCESO DE CANONIZACIÓN
 |
|
|
|
|
Comienza, después de estudios diocesanos y romanos, nombrando como Siervo de Dios a una persona que ha vivido santa y ejemplarmente. Cuando, luego de investigaciones y entrevistas, se prueba que además vivió las virtudes teologales (fe, esperanza y caridad) de modo heroico pasa con la aprobación vaticana a ser llamado Venerable. Si Dios concede un milagro por intercesión del Venerable, luego de un escudriño profundo y certificación por peritos médicos y teólogos de la Congregación para las Causas de los Santos, se le llamará oficialmente Beato o Bienaventurado. Un segundo acto milagroso comprobado llevaría al beato a ser canonizado y declarado públicamente Santo por el Papa en una gran ceremonia en la Plaza de San Pedro, en Roma. Entonces se permite el culto universal a dicha persona como nuestro intermediario ante Dios. Lee y fomenta lecturas de vidas ejemplares de santos de nuestra Iglesia, especialmente entre tus hijos, ya que todos estamos llamados a ser santos, así como nuestro Padre es Santo (Mt 5,
48). |
Lea sobre los primeros siete santos del
Año de la fe.
SANTO
"Santo" es el que vive y refleja
con amor y gozo la presencia de Dios aún
en las cosas sencillas de cada día, cumpliendo
los 10 mandamientos y permaneciendo en gracia.
Esta vocación a la santidad (Levítico 19, 2) la recibimos al ser bautizados
(Rom 1, 7). La mayoría de los que han vivido
santamente no los conocemos (Apocalipsis
6, 9-11); sólo algunos son reconocidos públicamente
como tales y canonizados. En la fiesta veneramos
a TODOS los Santos y pedimos su intercesión de manera
especial al estar gozando de la visión beatífica,
junto a quien alabamos diariamente con el tres
veces "SANTO" en la liturgia eucarística, através de su Iglesia Católica esparcida
por todo el globo.
ASUNCIÓN DE MARÍA
La fiesta de la Asunción celebra el paso de María a los cielos al final de su vida. En el siglo V se celebraba el 15 de agosto la festividad del descanso de María en su caminar de Jerusalén a Belén, llamándosele Theotokus, la fiesta de la Madre de Dios. El emperador Mauricio extendió la celebración
del 15 de agosto a todo el imperio al final
del siglo VI, adoptándola a la mariología
la Iglesia con sede en Roma al siguiente
siglo. El Antiguo Testamento describe la
asunción de Elías y la tradición judía creía
que lo mismo habría ocurrido con Moisés,
Isaías y otros profetas, tomados al cielo
por sus testimonios y estrecha relación con
Dios. María, como figura de la Iglesia, hace
eco a la dama en el libro del Apocalipsis
cap. 12. Dios la había seleccionado como
su preferida por medio de su ángel en la
Anunciación para abrigar en su seno al Hijo
de Dios, al descender sobre ella el Espíritu
Santo y vivir la Palabra Eterna a través
de toda su vida. La antiguedad cristiana
señala que María viajó con el apóstol Juan
a Éfeso, Asia Menor, mientras otra tradición
la sitúa en Jerusalén donde con los años
descansó "dormida" al final de
su vida en esta tierra.
|
|
 |
Ninguna comunidad se atribuye poseer los
restos de la Madre de Jesús. En 1950, Año Mariano, el papa Pío XII proclamó
como dogma en la constitución apostólica
Munificentissimus Deus (El más munificente Dios), que María, concebida inmaculada, fue asunta a la gloria celeste en cuerpo y alma.
Varios escritores de la antiguedad cristiana
ya se expresaban sobre esta creencia, Por
ejemplo, San Juan Damasceno, en el siglo
VII, escribe: "convenía que aquella
que en el parto había conservado íntegra
su virginidad, conservase sin ninguna corrupción
su cuerpo después de la muerte; convenía
que aquella que había llevado en su seno
al Creador, hecho niño, habitara en la morada
celeste; convenía que la Esposa de Dios entrara
en la casa celestial; convenía que aquella
que había visto a su Hijo en la Cruz, recibiendo
así en su corazón el dolor de que había estado
libre en el parto, lo contemplase sentado
a la diestra del Padre; convenía que la Madre
de Dios poseyera lo que corresponde a su
hijo y que fuera honrada como Madre y esclava
de Dios por todas las criaturas (Homilía
en la dormición de la Virgen: PG 96,742).
En el Concilio Vaticano II (1962-65) se expresó que: “la Madre de Jesús,
de la misma manera que, glorificada ya en
los cielos en cuerpo y alma, es imagen y
principio de la Iglesia que habrá de tener
su cumplimiento en la vida futura, así en
la tierra precede con su luz al peregrinante
Pueblo de Dios como signo de esperanza cierta
y de consuelo, hasta que llegue el día del
Señor" (Constitución dogmática Lumen gentium, n.68; cfr. Sacrosanctum Concilium, n.103).
PEZ
En los primeros siglos del cristianismo,
en particular en aquellas regiones que sufrieron
persecuciones y martirio en nombre de Cristo,
el dibujo del pez fue utilizado como símbolo
secreto. Los arqueólogos los han encontrado
en fachadas de hogares, anillos, copas, gemas
talladas, vasijas, documentos, lugares de
culto, frescos, en sarcófagos y catacumbas. |
|
 |
El símbolo fue seleccionado porque la palabra
"pez" en griego está compuesta
de las cinco letras IXTUS, que forman el acróstico Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador (Iesoús Christós Theoú Uiós Sóter). Era, pues, una breve y expresa profesión de fe en la divinidad de Cristo, salvador de la humanidad.
En el siglo II, Clemente de Alejandría recomendaba usar
el símbolo del pez o la paloma como sello
(Paedagogus, III, xi). En el Nuevo Testamento
encontraremos referencias y asociaciones
del pez o peces con Cristo, y en la iglesia
primitiva hallaremos el pez asociado con
la Eucaristía, como evidencian las pinturas
en las catacumbas de Santa Priscila, de Domitila,
San Calixto, en la Capella Greca y en la
cripta de Lucina. Todos los bautizados somos
como peces renacidos en Cristo que sólo podremos
sobrevivir en la fe del agua bautismal, es
decir en la gracia del Espíritu Santo.
CUERPO Y SANGRE DE CRISTO
Esta solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo
(Corpus Christi) se comenzó a celebrar en Lieja, Bélgica,
en el año 1246, extendiéndola el papa Urbano
IV a toda la Iglesia Católica en el 1264
como la "conmemoración más célebre y
solemne del sacramento memorial de la Misa".
En muchas iglesias se venera con una procesión
de la Santísima Eucaristía.
Es el mismo Jesús que está expuesto las 24
horas del día en muchas capillas y parroquias
de tu localidad, donde nos aguarda siempre
como testimonio de su deseo amoroso de permanecer
con nosotros en las buenas y en las malas,
hasta su segunda venida. |
|
 |
No lo dejes solo; cuéntale tus penas y alegrías. ¡Alábalo! ¡Únete hoy al grupo de adoradores del Santísimo
Sacramento de tu iglesia o diócesis. Únete!
* Lea el mensaje del Papa sobre la adoración
al Santísimo Sacramento.
BIBLIA
"Byblia" es el
plural de la palabra
griega "byblos",
el libro. La Biblia
o Santa Escritura está
compuesta de libros
inspirados por Dios durante
más de mil años,
entre el siglo X antes
de Cristo y el I después
de Cristo, y por ende la
colección muestra
diferentes autores y estilos
literarios.
La Biblia es la Palabra
viva de Dios que
relata su relación con
el pueblo Israel,
por medio de Moisés, y
que llega a su plenitud
con Jesús en una nueva
alianza. La biblia
hebraica incluye 24 libros.
La católica,
que acepta todos los libros
escritos en griego
venerados como divinos
fuera de Palestina,
está formada de 46 del
Antiguo Testamento
y 27 de Nuevo, para un
total de 73. Los libros
se agrupan en: (1) Antiguo/Viejo
Testamento,
escritos mayormente en
hebreo con algunas
partes en arameo; y (2)
en Nuevo Testamento,
escrito en griego. El término
testamento
corresponde al hebreo "berit"
y
al griego "diatheké",
que significan
"alianza". Durante
más de 20 siglos,
la Biblia ha sido parte
integral de la fe
y liturgia católica. En
la celebración eucarística
(Misa), por ejemplo, es
el centro en la liturgia
de la Palabra, tema en
las homilías; aparece
en sus salmos, las preces,
himnos y cantos.
Tras Lutero en el siglo
16, los protestantes
removieron los libros de
Tobías, Judit, Sabiduría,
Eclesiástico, Baruc, y
I-II de los Macabeos,
sin contar algunos suplementos
a los libros
de Ester y de Daniel. La
Biblia, el libro
más traducido y editado
del mundo, debe ser
abordado con la fe en la
caridad, en la Iglesia
que nos la entrega y en
el Espíritu que vivifica
a la letra y santifica
a su Iglesia.
¡VEN SEÑOR JESÚS!
Proviene del arameo Maranathá (usada por Pablo en I Cor 16, 22,y mencionada
en Apocalipsis 22, 20 y en la Didakhé). De uso muy común en la iglesia primitiva
e incorporada en nuestra liturgia después
de la consagración cuando, como profesión
de fe, exclamamos: "Anunciamos tu muerte,
proclamamos tu resurrección, ¡Ven Señor Jesús!".
Para los nocristianos se refiere al "fin
del mundo", pero para nosotros es un
llamado a la segunda venida triunfal (parusía)
de Nuestro Señor, con toda su gracia y majestad.
>
LITURGIA DE LA PALABRA
La Santa Misa, celebración litúrgica por
excelencia, se compone
de dos partes principales:
la liturgia de la Palabra
y la liturgia de
la Eucaristía. La liturgia
de la Palabra
incluye tres lecturas bíblicas.
La primera
usualmente del Antiguo
Testamento, la segunda
una carta de San Pablo
y la tercera tomada
de uno de los evangelios.
Al proclamarse
la Palabra de Dios como
acontecimiento salvador,
Dios nos habla y todos
respondemos con el
compromiso de recibirla
y renovar nuestras
vidas, con la esperanza
y gozo de la salvación
por medio de Cristo, nuestro
Señor.
JESÚS
Es la transcripción griega del hebreo Yoshua, que significa "Dios salva". Fue
un nombre común en la Palestina hasta mediados
del siglo I. En cambio "Cristo",
del griego Christós, quiere decir "el Ungido" del
Espíritu. Que tus labios siempre pronuncien
su santo nombre cuando te encuentres o sientas
solo o sola ante la adversidad, la tribulación
o el dolor. ¡Y cuando el gozo y las buenas
noticias lleguen a tí o a los tuyos!
CATECÚMENO
Es el que responde convertido al llamado
de Cristo para unirse a su Iglesia Católica
y se instruye catequéticamente por la Palabra
de Dios para recibir los sacramentos de iniciación (bautismo, confirmación y eucaristía) durante
la noche de la Vigilia Pascual. No te pierdas esta profunda y hermosa ceremonia
cantada que comienza con el encendido del
cirio pascual, la iluminación de la iglesia parroquial
con cientos de velas encendidas festejando
la resurrección de Cristo y la presentación de los catecúmenos ante
nuestra comunidad católica.
HOSSANA
Del hebreo hosha'na, que
equivale a nuestro
"¡viva!", "¡hurra!".
Recordarás que Jesús fue
aclamado con ese
"hossana" (¡viva el Mesías!)
en
su entrada triunfal a Jerusalén,
y que celebramos
el domingo de ramos (Mt
21, 9). Como el "aleluya"
(Alabad a Yavhé), el hossana
también fue
incorporado desde hace
muchos siglos en nuestra
liturgia; por ejemplo en
el "Santo"
exclamamos ¡Hossana en
el cielo, bendito
el que viene en el nombre
del Señor!
PERSIGNARSE
Del latín per signum, "por la señal". Es trazar pausadamente
tres cruces, con el dedo
pulgar de la mano
derecha. Una sobre la frente,
luego los labios
y el pecho, como protección
divina sobre
nuestros pensamientos,
palabras y deseos.
A la vez se dice la fórmula:
"Por la
señal de la santa cruz,
líbranos Señor, Dios
nuestro". Santiguarse, por otra parte, es hacer la señal de la
cruz una sola vez, comenzando
en la frente,
el pecho, pasando al hombro
izquierdo y luego
terminando en el derecho.
AMBÓN
Palabra de origen
griego y latín que
significa
lo que sobresale. Es la mesa colocada en el lado izquierdo del presbiterio, reservado por la dignidad de la Palabra de Dios para leer y proclamar las lecturas bíblicas durante la Liturgia de la Palabra, mediante el Leccionario y el Evangelario, predicar la homilía y recitar la oración de los fieles. De esta mesa del ambón se sirve y alimenta al pueblo de Dios con la Palabra de vida, y del ambón luego se pasa a la mesa del altar en la Liturgia de la Eucaristía para recibir la Palabra de Dios encarnada, o sea, el Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo. |
|
 |
Con el Concilio Vaticano II, el ambón sustituyó al atril y el púlpito. Litúrgicamente, la mesa del ambón debe ser construido de materiales iguales o semejantes a la mesa del altar para resaltar su la importancia paralela y análoga de la liturgia eucarística de las dos mesas.
CASULLA
Proviene del latín casula. Es la vestimenta que usa durante la Misa el sacerdote encima del alba (la túnica blanca) y que lleva el color correspondiente al año litúrgico que celebramos en la Iglesia Católica. Por ejemplo, habrás notado que hasta el domingo previo al Adviento, el celebrante viste la casulla de color verde, el correspondiente al Tiempo Ordinario. Los colores litúrgicos aparecen ya en el siglo 9, y se consolidan en el siglo 16, tras el Concilio de Trento. |
|

Casulla para el Tiempo de Cuaresma |
ALBA
Proviene del latín albus: "blanco". Es la túnica blanca que visten los sacerdotes, diáconos y monaguillos
en las Misas y otras
celebraciones litúrgicas,
así como los adultos
bautizados en la vigilia
pascual. Se ajusta
en la cintura con el cíngulo, o cinturón. Usualmente durante la celebración eucarística (MIsa), el celebrante se pone la casulla encima del alba. Antiguamente usaban este tipo de túnica los griegos y romanos. El alba era propia también de los cristianos hasta el siglo IV. En el año 830,el papa León IV la reservó sólo para los clérigos.
|
|
 |
IGLESIA
Viene del latín eclessia, y del griego ekklesia que significa "asamblea". La Iglesia
es la asamblea compuesta
por nosotros los
bautizados y seguidores
de Jesús resucitado,
llamados y convocados en
familia (Ef 2, 19)
por Dios, especialmente
en la liturgia litúrgica
de la Misa cada domingo,
día del Señor. Como
parte de esta Iglesia que
es "una, santa,
católica y apostólica",
fundada sobre
la roca de Pedro (Mt 16,
18), todos pasamos
a ser miembros del Cuerpo
de Cristo (I Cor 12, 12-31; Rom 12, 4-8), siendo Él la cabeza (Col I, 15-27; 3, 15;
Ef 21, 1.22ss; 2, 16; 4
4-16; 5, 22-23).
Como miembros de su Iglesia,
de 1.1 billón
de creyentes católicos
en todo el mundo,
todos nosotros amados de
Dios (I Rom 8, 27;
Tit 1, 1; 2 Tim, 2, 10)
tenemos la misión
de servir y propagar el
mensaje de salvación
en nombre de la Santísima
Trinidad, comenzando
con nuestros familiares,
amistades, vecinos
y compañeros de trabajo.
¡Que seas siempre
luz y ejemplo de fe para
otros en tu iglesia!
CÁLIZ
Es la copa que se utiliza para consagrar el vino a ser convertido en la Sangre de Cristo durante la celebración eucarística (Misa). Proviene del latín calix. A partir del siglo V comenzaron a ser usados aquellos hechos en metal, en vez de cerámica o cristal. El cáliz es uno de varios objetos sagrados de nuestra liturgia. Beber el cáliz es un acto de comunión con
los demás que comparten
nuestra fe católica
y un comprometerse
con la causa salvífica
de Nuestro Señor
Jesucristo.
|
|
 |
SAGRARIO
Desde los primeros siglos, la Sagrada Eucaristía se guardaba para los enfermos que no habían podido asistir y participar en la Misa en un sitio recogido como es la sacristía, de donde luego se les llevaría a sus hogares. A partir del siglo 16, es el sagrario o tabernáculo el lugar donde se guarda y conserva en un copón bajo llave la Santísima Eucaristía, usualmente al fondo del presbiterio, junto al que hay una lamparilla o vela encendida, indicando la presencia real de Jesús en dicho sagrario.
|
|

Sagrario (tabernáculo) |
Al cruzar o pasar frente al Él (Jesús sacramentado) se hace una genuflexión reverencial a nuestro Dios sacramentado, allí siempre presente esperando por ti. En décadas recientes se han construido en muchas iglesias parroquiales del mundo capillitas expresamente para la Adoración eucarística, muchas de ellas abiertas las 24 horas del día. Si en tu ciudad hay una, no pierdas el privilegio de ¡estar junto a Jesús sacramentado!
GENUFLEXIÓN
Es el acto de adoración al Señor, especialmente cuando está presente eucarísticamente en el sagrario (tabernáculo), que consiste en doblar la rodilla derecha hasta tocar el suelo. La genuflexión se hace siempre despacio y con devoción en dirección hacia el sagrario cuando llegas o te vas de la Iglesia (saludando o despidiéndote así de Jesús), cuando pasas o te paras frente al sagrario, vas a abrirlo o cerrarlo. Si el Santísimo Sacramento está expuesto el gesto de alabanza y humildad se hace arrodillándonos con las dos rodillas e inclinando la cabeza. ¡Incorpórate
al grupo de adoración a
Jesús Sacramentado
de tu parroquia como parte
de tu relación
personal con Cristo y crecerás
en espíritu
y gracia!
BENEDICTO XVI
Nos llenamos de júbilo ante la visita de
nuestro Papa a este país -bajo el lema Jesús es nuestra esperanza-, durante los días martes 15 (Washington
D.C.) a domingo 20
de abril (Nueva York).
José Ratzinger nació en el sur de Alemania en 1927, y celebrará
aquí sus 81 años
de edad. Sus padres, de
humilde origen, se
llamaban "María"
y "José", una hermana
también de
nombre "María" y
su hermano "Georg",
quien es también
sacerdote.
Más de 260 obispos de Roma han sido sucesores del apóstol Pedro, siendo
ahora Benedicto XVI la cabeza de 1.1 billón de católicos, la iglesia cristiana más grande del orbe.
|
|

Libros escritos
por el cardenal Ratzinger
(Papa Benedicto
XVI) |
Hasta ahora, Benedicto XVI ha escrito dos encíclicas (Dios es amor y Salvados gracias a la esperanza; una tercera en camino será de tema social. Ha escrito, además, más de 30 libros, beatificado a 563 personas y 14 canonizados. Los exhortamos a seguir su travesía pastoral (mensajes, reuniones y misas) en los EE.UU. en el canal católico EWTN. Unámonos en oración para que su visita
sea fructífera y llena
de bendiciones para
mayor gloria de Dios y
su Santa Iglesia.
EVANGELARIO
El "evangelario" es el libro que
contiene las lecturas del
evangelio a ser
leídas cada domingo en
la celebración eucarística
(Santa Misa), y que varían
según el año litúrgico
que se inicia en cada Adviento,
comenzando
esta vez con el año "C",
que notarás
son en su mayoría tomadas
del evangelio según
san Lucas. En la procesión
de entrada al
inicio de la Santa Misa,
el evangelario es
llevado elevado con veneración
hasta ser
colocado sobre el altar
con la portada mirando
hacia la feligresía o sobre
el ambón. Por
ser Palabra de Dios, todos
oímos su proclamación
de pie y con gran atención.
Al terminar de
proclamarla, el celebrante
besa el evangelario
en signo de veneración.
Cuando te marches a tu hogar, medita qué
mensaje personal Dios tenía
para tí en estas
santas lecturas. Y enseña
a tus seres queridos
a hacer lo mismo y verás
cómo todos crecerán
en la fe.
EVANGELIO
Es de origen griego y significa la "buena
nueva". Es la "gran noticia"
de Cristo sobre el Reino
de Dios y su mensaje
de salvación. Son cuatro
los evangelistas
que narran la vida de Jesús:
Mateo, Marcos,
Lucas y Juan. Cuando se
proclama el Evangelio
en la Santa Misa se hace
de pie, con gran
atención, reverencia y
meditando qué mensaje
personal tiene Jesús para
tí. Enséñales a
tus hijos a hacer lo mismo,
y platica luego
con ellos en tu hogar sobre
el contenido
de la sagrada lectura dominical.
¡Verás como
crecerán en la alegría
de la fe!
SACRISTÍA
Es el lugar en nuestras iglesias donde se
guardan las vestiduras,
libros y objetos
necesarios para las celebraciones
litúrgicas.
En nuestras iglesias coloniales
se edificaban
al lado del presbisterio,
pero en las de
estructuras modernas es
común construir las
sacristías en un lugar
más próximo a la entrada
del templo, de donde se
parte en procesión
para comenzar la Misa.
ATRIO
Se le llama así al área exterior próxima
a las entradas de las iglesias.
Luego ya en el interior,
donde se encuentran
los bancos y se sitúan
los feligreses, se conoce
como "nave central". La sección arquitectónica elevada donde está el altar, el ambón y la
sede (donde se sienta el
que preside la Misa o acto
litúrgico) se
le denomina eclesiásticamente
como "presbiterio". A estos tres últimos muebles (ambón,
altar y sede) se les conoce
litúrgicamente, a partir
del
Concilio Vaticano II, como
el "mobilario tríptico".
BAPTISTERIO
Es el lugar del templo parroquial destinado
a la celebración del bautismo.
En nuestras
iglesias latinas coloniales
se colocaba una
pila bautismal en la entrada o vestíbulo de la iglesia
para resaltar que es el
sacramento de iniciación
cristiana a través del
cual entramos a ser
miembros de la Iglesia
e hijos adoptivos
de Dios. En la pila bautismal
se practica
el rito por infusión (derramando el agua bendita sobre la cabeza
del bautizado). Actualmente,
en las arquitecturas
modernas, se usa en cambio
la fuente bautismal que permite el rito por inmersión. Del cirio pascual -símbolo de Cristo resucitado-
se toma la llama para la
vela de los bautizados,
ahora iluminados para ¡iniciar
una vida nueva
en Cristo Jesús!
PATENA
Del griego phatne, "plato". La patena es el platillo
redondo, usualmente de
metal y color dorado,
donde el sacerdote deposita
la hostia grande
y redonda, en la celebración
eucarística
(Misa).
COPÓN
Es el vaso sagrado, en forma de copa ancha
con tapa, donde se guardan
las hostias consagradas
y que se utiliza para dar
la comunión durante
la celebración eucarística
(Misa).
CRISTIANO
Es el que cree, sigue y cumple los mandamientos
y enseñanzas de Cristo,
tras recibir el sacramento
del bautismo. Nadie va
al Padre sino es por
Él. Fue en Antioquía, ciudad
de Siria, donde
los seguidores de Cristo
(el Ungido, el Mesías)
comenzaron a ser llamados
"cristianos"
(Hechos 11, 26). Todos
los católicos somos
cristianos, pero no todos
los cristianos
son católicos. Oremos para
que todos seamos
uno en Cristo, quien es
el Camino, la Verdad
y la Vida (Juan 14, 6).
LECCIONARIO
Del latín lectio, "lectura". Es
el libro litúrgico que
contiene de forma
ordenada, según los tiempos
y ciclos litúrgicos,
las lecturas bíblicas a
ser proclamadas en
la celebración eucarística
o Misa, así como
las lecturas para los sacramentos
y la liturgia
de las horas. El primer
elemento importante
de la celebración litúrgica
es la lectura
de la Palabra de Dios,
quien tiene la prioridad
y se responde con la profesión
de fe (Credo),
la plegaria y el canto.
MINISTERIO DE LOS LECTORES
Ministerio significa "servicio"
(del latín ministerium,
y del griego diakonía).
A imitación de Jesús que
no vino a ser servido,
sino a servir (Mt 20, 28).
Entre los ministerios
instituidos por la Iglesia
Católica, se encuentran
los litúrgicos, entre ellos
el de los Lectores
o Proclamadores de la Palabra.
Estos tienen la responsabilidad de ofrecer
con devoción y efectividad
a la feligresía,
desde la mesa del ambón,
el pan de vida a
través de la primera y
segunda lectura de
las Sagradas Escrituras
en la parte inicial
de la Cena eucarística
(la liturgia de la
Palabra). Estas santas
lecturas anteceden
y complementan el segundo
alimento que recibimos
durante la Misa, esta vez
desde la mesa del
altar, con el Cuerpo y
la Sangre de nuestro
Señor Jesucristo (liturgia
de la Eucaristía).
AÑO PAULINO
La Iglesia Católica en todo el mundo comienza este sábado 28 de junio la celebración del Año Paulino, convocado por el papa Benedicto XVI, y que se extenderá hasta el 29 de junio del 2009. Conmemoramos los dos mil años del nacimiento de san Pablo, el apóstol de los gentiles. En este jubileo, la Iglesia nos invita a descubrir la figura del Apóstol, profundizar sobre su pensamiento y enseñanzas de fe, esperanza y caridad, y releyendo sus 14 cartas dirigidas a las primeras comunidades cristianas. Además, el Papa nos exhorta a revitalizar nuestro llamado a evangelizar entre nuestras familias, amistades y comunidad parroquial y trabajar y orar por la unidad de todos los cristianos.
|
|

Año paulino:
28 de junio 2008
al 29 de junio del
2009 |
Para captar esta dimensión ecuménica de este jubileo paulino, el domingo 29, solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, Benedicto XVI celebrará la Eucaristía (Santa Misa) en la basílica vaticana con la participación del patriarca ecuménico Bartolomé I, líder de la Iglesia Ortodoxa. El Patriarca Ecuménico de Constantinopla
y el Santo Padre pronunciarán
la homilía
y proclamarán juntos la
profesión de nuestra
fe, el Credo niceno-constantinopolitano. Durante el viaje de Benedicto XVI a Estambul
(Turquía) en 2006, el Papa
y Bartolomé I
habían firmado una declaración
conjunta en
la que renovaron el compromiso
de trabajar
en aras de la plena comunión
de los cristianos
de Oriente y Occidente,
separados a partir
del cisma del año 1054.
| El Arzobispo Romero : profeta y mártir de
nuestro tiempo |
| Curas felices | La vocación a la santidad |
| Oraciones por las vocaciones |
| Temas sobre la Cuaresma |
|