
Definiciones litúrgicas, bíblicas,
eclesiásticas frecuentemente usadas
en la Iglesia Católica
Por Luis R. Negrón Hernández.
(c) CopyRight - Prohibido copiar, reproducir
sin permiso
PENTECOSTÉS
Significa "50 días", cuando transcurridos se cumplió
la promesa de Jesús de enviarnos al Espíritu
Santo, como se narra en Hechos 2, 1-13. Con
los sacramentos del Bautismo y la Confirmación
el Espíritu Santo reafirma que ahora somos
hijos adoptivos de Dios, nuestro cuerpo es
su templo y cada uno es ante el mundo carta
de Cristo "escrita no con tinta, sino
con el Espíritu de Dios vivo" (2 Cor
3,3). |
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ASPERSIÓN
Es el acto de asperjar (del latín aspergere), o sea rociar o derramar agua bendita sobre
los fieles u objetos para bendecirlos. Es
un rito de purificación bautismal (Tim 3, 5; 1P 3, 20-21) que se realiza en
el tiempo pascual en la Misa en lugar del
acto penitencial.
Para asperjar se usa en ocasiones una rama
parecida a la del arbusto oloroso llamado
hisopo, como en las ceremonias judías (Ex 12, 22).
Por ello, se llama también así al instrumento
de mango largo rematado con una bola metálica
con orificios que ayudan a esparcir el agua
bendita. El recipiente que contiene el agua
bendita se llama acetre
(Ver lámina a la derecha). |
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Acetre e hisopo |
BENEDICTO XVI
Nos llenamos de júbilo ante la visita de
nuestro Papa a este país -bajo el lema "Jesús es nuestra esperanza"-, durante los días martes 15 (Washington
D.C.) a domingo 20 de abril (Nueva York).
José Ratzinger nació en el sur de Alemania en 1927, y celebrará
aquí sus 81 años de edad. Sus padres, de
humilde origen, se llamaban "María"
y "José", una hermana también de
nombre "María" y su hermano "Georg",
quien es también sacerdote.
Más de 260 obispos de Roma han sido sucesores del apóstol Pedro, siendo
ahora Benedicto XVI la cabeza de 1.1 billón de católicos, la iglesia cristiana más grande del orbe.
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Libros escritos
por el cardenal Ratzinger (Papa Benedicto
XVI) |
Hasta ahora, Benedicto XVI ha escrito dos
encíclicas ("Dios es amor" y "Salvados gracias a la esperanza"; una tercera en camino será de tema
social. Ha escrito, además, más de 30 libros,
beatificado a 563 personas y 14 canonizados.
Los exhortamos a seguir su travesía pastoral
(mensajes, reuniones y misas) en los EE.UU.
en el canal católico EWTN. Unámonos en oración para que su visita
sea fructífera y llena de bendiciones para
mayor gloria de Dios y su Santa Iglesia.
ALELUYA
Es una expresión hebraica de alegría compuesta
de las palabras "hallelu" (alabad) y "yah" (Yahvé); o sea, "Alabad a Yahvé", y que ha sido por siglos integrada
a nuestra liturgia, especialmente en el tiempo
pascual. Cuando exclames ese "¡Aleluya!"
al Señor, que sea un grito de alabanza sincero
y repleto de alegría para celebrar la victoria
final.
HOSSANA
Del hebreo hosha'na, que equivale a nuestro
"¡viva!", "¡hurra!".
Recordarás que Jesús fue aclamado con ese
"hossana" (¡viva el Mesías!) en
su entrada triunfal a Jerusalén, y que celebramos
el domingo de ramos (Mt 21, 9). Como el "aleluya"
(Alabad aYavhé), el hossana también fue incorporado
desde hace muchos siglos en nuestra liturgia;
por ejemplo en el "Santo" exclamamos
¡Hossana en el cielo, bendito el que viene
en el nombre del Señor!
IGLESIA
Viene del latín eclessia, y del griego ekklesia que significa "asamblea". La Iglesia
es la asamblea compuesta por nosotros los
bautizados y seguidores de Jesús resucitado,
llamados y convocados en familia (Ef 2, 19)
por Dios, especialmente en la liturgia litúrgica
de la Misa cada domingo, día del Señor. Como
parte de esta Iglesia que es "una, santa,
católica y apostólica", fundada sobre
la roca de Pedro (Mt 16, 18), todos pasamos
a ser miembros del Cuerpo de Cristo (I Cor 12, 12-31; Rom 12, 4-8), siendo Él la cabeza (Col I, 15-27; 3, 15;
Ef 21, 1.22ss; 2, 16; 4 4-16; 5, 22-23).
Como miembros de su Iglesia, de 1.1 billón
de creyentes católicos en todo el mundo,
todos nosotros amados de Dios (I Rom 8, 27;
Tit 1, 1; 2 Tim, 2, 10) tenemos la misión
de servir y propagar el mensaje de salvación
en nombre de la Santísima Trinidad, comenzando
con nuestros familiares, amistades, vecinos
y compañeros de trabajo. ¡Que seas siempre
luz y ejemplo de fe para otros en tu iglesia!
JESÚS
Es la transcripción griega del hebreo Yoshua, que significa "Dios salva".Fue
un nombre común en la Palestina hasta mediados
del siglo I. En cambio "Cristo",
del griego Christós, quiere decir "el Ungido" del
Espíritu. Que tus labios siempre pronuncien
su santo nombre cuando te encuentres o sientas
solo o sola ante la adversidad, la tribulación
o el dolor. Y cuando el gozo y las buenas
noticias lleguen a tí o a los tuyos.
EVANGELARIO
El "evangelario" es el libro que
contiene las lecturas del evangelio a ser
leídas cada domingo en la celebración eucarística
(Santa Misa), y que varían según el año litúrgico
que se inicia en cada Adviento, comenzando
esta vez con el año "C", que notarás
son en su mayoría tomadas del evangelio según
san Lucas. En la procesión de entrada al
inicio de la Santa Misa, el evangelario es
llevado elevado con veneración hasta ser
colocado sobre el altar con la portada mirando
hacia la feligresía o sobre el ambón. Por
ser Palabra de Dios, todos oímos su proclamación
de pie y con gran atención. Al terminar de
proclamarla, el celebrante besa el evangelario
en signo de veneración.
Cuando te marches a tu hogar, medita qué
mensaje personal Dios tenía para tí en estas
santas lecturas. Y enseña a tus seres queridos
a hacer lo mismo y verás cómo todos crecerán
en la fe.
EVANGELIO
Es de origen griego y significa la "buena
nueva". Es la "gran noticia"
de Cristo sobre el Reino de Dios y su mensaje
de salvación. Son cuatro los evangelistas
que narran la vida de Jesús: Mateo, Marcos,
Lucas y Juan. Cuando se proclama el Evangelio
en la Santa Misa se hace de pie, con gran
atención, reverencia y meditando qué mensaje
personal tiene Jesús para tí. Enséñales a
tus hijos a hacer lo mismo, y platica luego
con ellos en tu hogar sobre el contenido
de la sagrada lectura dominical. ¡Verás como
crecerán en la alegría de la fe!
BIBLIA
La liturgia de la Palabra en la Santa Misa,
se compone de lecturas tomadas de la Biblia,
la Palabra viva de nuestro Dios. El nombre
viene del griego "Byblia", plural
de la palabra "byblos" o "el
Libro". La Santa Biblia se divide en
Antiguo y Nuevo Testamento, significando
esta palabra "alianza", "pacto".
La biblia católica se compone de 73 libros.
La Biblia, junto al nuevo Catecismo de la
Iglesia Católica, son los dos libros indispensables
en todo hogar católico. ¡Que la Palabra de
Dios sea guía en tu vida y la de tus seres
queridos!
CATECÚMENO
Es el que responde convertido al llamado
de Cristo para unirse a su Iglesia Católica
y se instruye catequéticamente por la Palabra
de Dios para recibir los sacramentos de iniciación (bautismo, confirmación y eucaristía) durante
la noche de la Vigilia Pascual. No te pierdas esta profunda y hermosa ceremonia
cantada que comienza con el encendido del
cirio pascual, la iluminación de la iglesia parroquial
con cientos de velas encendidas festejando
la resurrección de Cristo y la presentación de los catecúmenos ante
nuestra comunidad católica. Este año será
en la noche del sábado, 22 de marzo.
JUEVES SANTO: INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA
Nuestro Señor Jesucristo no sólo nos amó
tanto que se entregó para el perdón de nuestros
pecados, sino que el Jueves Santo instituyó la Eucaristía para quedarse con nosotros bajo las humildes
especies de pan y vino hasta el final de
los tiempos. ¡Qué locura de amor divino! Y desde ese Jueves Santo, por más de dos
mil años, nos reunimos junto a su mesa como
aquel santo día en cada Misa. Y además lo
tenemos expuesto en muchas capillitas parroquiales
de Adoración Perpetua, abiertas las 24 horas
del día. Allí te espera para que compartas
tus alegrías y penas, porque Él es el amigo
que nunca falla. No lo dejes solo. Visítalo
todas las semanas y experimenta una transformación
en tu vida como ocurrió con sus discípulos
aquel Jueves Santo.
CUARESMA
Este tiempo litúrgico, que se remonta a los
primeros siglos de la cristiandad, está dirigido
a prepararnos para la Pascua, la fiesta mayor de nuestra Iglesia Católica.
Consta la Cuaresma de 40 días (como los que pasó Jesús en ayunas
en el desierto). Desde el siglo IV (San Jerónimo, Egeria) era ya conocida la
Cuaresma o quadragésima, mientras que datos sobre los ayunos durante
varios días en preparación a la Pascua se
remontan a los siglos II y III. En Roma en
siglo IV, el ayuno se extendía hasta tres
semanas. Durante este tiempo litúrgico, eran
preparados los catecúmenos para los ritos
de iniciación cristiana (Bautismo, Confirmación
y Eucaristía). Esta etapa crucial en sus
vidas implicaba muchas veces el posible arresto
y hasta martirio en manos de las autoridades
paganas, división entre familias por causa
de la fe, persecuciones y exilios. Aún, como
entonces, la noche de la vigilia pascual
son presentados con gran alegría ante la
comunidad de fe los nuevos cristianos tras
ser bautizados en una ceremonia muy conmovedora
entre los creyentes.
AYUNO, ABSTINENCIA
"Ayuno" (del latín "ieiunium") es
privarse de una de las comidas del día por
motivo religioso. Desde los inicios de la
Iglesia se practica el ayuno (junto a la
oración y la caridad) especialmente durante
la Cuaresma como antesala para un encuentro
personal y especial con Dios. Se observa
el ayuno particularmente el miércoles de ceniza y el viernes santo, en los cuales hacemos además abstinencia, o sea, nos privamos en dichos días de comer
carne. En el ayuno eucarístico nos abstenemos de comer una hora antes de
comulgar, a menos que haya algún impedimento
médico.
PENITENCIA INTERIOR
En este tiempo de Cuaresma estamos llamados
de un modo especial a la oración, la penitencia y las obras de caridad. Pero la "penitencia" debe brotar
sinceramente de nuestro interior para que las obras exteriores no sean estériles
y engañosas. La penitencia interior es un retorno total, una conversión sin peros del corazón que rompe con el pecado, repugna
las malas acciones y se abraza arrepentido
y confiado a la misericordia de Dios. Que
esta Cuaresma del 2008 sea ocasión de tu
entrega definitiva y personal a Cristo Jesús
y, a través de Él, a los demás.
Como aquellos primeros católicos, en este
tiempo cuaresmal debemos reflexionar muy
profundamente en los grandes misterios de
nuestra salvación, en especial la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, por medio de
la oración, el sacramento de la reconciliación,
lecturas, liturgias, retiros, visitas al
Santísimo Sacramento, el ayuno y la abstinencia,
devociones y obras de caridad, el estudio
bíblico, participación en el Vía Crucis, entre otras prácticas abundantes entre
nuestra riqueza católica. Este es un tiempo de conversión, de cambio, de buscar reconciliados y arrepentidos
a Jesús; de meditar cuán auténtica es nuestra
amistad con Él, quien por nosotros se ofreció
sin reservas al sacrificio como oveja llevada
al matadero. Él aguarda por nosotros. Por
su sangre fuimos redimidos, y con el signo
de su santa Cruz se firmó una nueva alianza gozosa entre Dios y la humanidad.
MIÉRCOLES DE CENIZA
Este miércoles 6 de febrero del 2008 comienza ya el Tiempo de Cuaresma, con la imposición de las cenizas. Comienzan así los 40 días antes de la Pascua. En los primeros siglos de nuestra Iglesia, los penitentes -a partir de este
día- se rociaban las cabezas con cenizas
(simbolizando lo efímero y mortal de nuestras
vidas terrenas). También se vestían con sacos,
hasta que eran recibidos en la Iglesia, arrepentidos
de sus pecados y reconciliados el Jueves
Santo. Ya en el siglo IX se extendió la práctica de imponer las cenizas
en la frente a todos los fieles. En este
tiempo cuaresmal la Iglesia nos recuerda,
de un modo especial, nuestra condición de pecadores y la necesidad de hacer penitencia y de conversión en Cristo Jesús: eje central de nuestra salvación.
JUAN BAUTISTA
"Juan" proviene del hebreo Johanan, que significa "Dios se ha complacido". Es el profeta de fuego que vino a
preparar el camino del Mesías predicando
en el desierto de Betania, junto al río Jordán.
Sus seguidores debían ser bautizados sólo
después de reconocer y arrepentirse de sus pecados, hacer penitencia y prometer un cambio moral en sus vidas. Jesús se bautizó, no porque
tenía pecados, sino para cargar en sus hombros
los nuestros y purificarnos con su segundo bautismo: el de su muerte y resurrección. Juan el
Bautista denunció sin temor la inmoralidad
del rey Herodes Antipas que vivía con su
cuñada, lo que le costó al profeta la cárcel
y degollamiento. El bautismo de Juan era
"de agua", pero el de Jesús, al igual que el
nuestro cristiano, es con el Espíritu. Tras tu bautismo, ¿cumples aún con las
promesas de conversión en Cristo y das testimonio de tu fe católica?
EPIFANÍA
Proviene del griego epipháneia, y significa "manifestación". La Iglesia viene celebrando la Epifanía
desde el siglo IV, y en España desde hace
1,628 años atrás. En varios de nuestros países
hispanos se comenzó a partir del siglo 15.
Los primeros misioneros franciscanos introdujeron
en la época de la conquista las presentaciones
en figuras de "pesebres" o "nacimientos" en las iglesias. En este tiempo litúrgico
se conmemoran las manifestaciones de Jesús
en la adoración de los Magos de Oriente, en el bautismo de Jesús y en las bodas de Caná. En muchos países latinoamericanos, el día
de la Epifanía los Reyes Magos obsequian
a los niños con golosinas o regalos y en
las iglesias y hogares es día de gran fiesta
y alegría que se refleja en las comidas típicas,
decoraciones y preciosos villancicos a los
magos y al Niño Dios. ¡Feliz Día de Reyes!
NAVIDAD 
Proviene del latín nativitas, y se refiere al "nacimiento" de Jesús, nuestro Salvador, el 25 de diciembre, la celebración más santa de la Iglesia
después de la del misterio Pascual. La noticia
más histórica que conserva la Iglesia de
Roma procede del cronógrafo copiado por Furio
Dionisio Filócalo, que se remonta al año 336. La Navidad ya se celebraba a finales del
siglo IV, por ejemplo: en el Norte de África
(360), en Constantinopla (380), en España
(384) y en Antioquía (386), entre otros.
La característica más visible de este tiempo
es la acumulación de fiestas: la de la Sagrada
Familia, la de Santa María Madre de Dios,
la Epifanía (6 de enero) y la fiesta del
Bautismo del Señor. Además, en los días 26,
27 y 28 las fiestas de san Esteban, san Juan
Evangelista y los Santos Inocentes. ¡Que el gozo de la redención de aquel pesebre
de Belén habite y reine siempre en tu corazón!
ADVIENTO
Viene del latín adventus que significa "venida". Con el Adviento, que este año comienza
el domingo 2 de diciembre, la Iglesia inicia
el nuevo año litúrgico preparándonos para
la venida histórica de Nuestro Señor encarnado
(25 de dic.) y para su Segunda venida triunfal
al final de los tiempos. Las vestiduras del
celebrante ya no serán de color verde, sino
moradas. Medita las lecturas de este tiempo
para que "tu Adviento" sea uno
de recogimiento y gozo para la pronta llegada
de Jesús en tu vida y la de tus seres queridos.
CORONA DE ADVIENTO
En los hogares católicos pueden expresarse
simbólicamente este deseo por la llegada
del Señor con una pequeña corona de Adviento
sobre la mesa de la sala o comedor. Uno de
los miembros de tu familia enciende una de
cuatro velas cada domingo junto a una lectura
bíblica de las Misas de este tiempo y haciendo
un propósito o compromiso personal y sencillo;
por ejemplo los niños pueden proponer mantener
su cuarto arreglado, ayudar en la cocina,
etc. Los ramos verdes en forma de círculo
alrededor de las velas nos recuerdan que
Dios es un Dios vivo que no tiene principio
ni fin. Las coronas con una quinta vela blanca
se prende el 25 de diciembre, y nos recuerda que ¡Cristo es la luz del mundo!
INMACULADA CONCEPCIÓN
El 8 de diciembre de 1854 el papa Pío IX
proclamó este dogma, el cual significa que
María, la Madre de nuestro Señor "llena
de gracia" (Lucas 1, 26-38), fue concebida sin pecado original. Así se identificó la Virgen en las apariciones
de Lourdes, y por ello en nuestros pueblos
latinos se exclama: ¡Ave María purísima, sin pecado concebida! Las primeras referencias al culto mariano
se remontan al siglo II con la homilía de
san Melitón de Sardes. Ya en el siglo IV
se destaca la figura de María en las fiestas
de Navidad y Epifanía. Las fiestas propiamente
marianas surgen después del Concilio de Éfeso
del año 431.
GAUDETE
Se le llama así en la Iglesia al 3er. Domingo
de Adviento, porque en una de sus dos primeras
lecturas en la liturgia de la Palabra se
menciona la palabra "¡Alégrense!" o "¡Regocíjate!", o sea, Gaudete en latín. El año pasado fue en la 2da. lectura
con la carta de san Pablo a los Filipenses
(Fil 4, 4-7), y este año (Dic. 2007) en la
primera lectura con el profeta Isaías (Is
35 1-6, 10). El celebrante puede usar la
casulla color rosa que simboliza alegría. También en este día
se enciende la vela rosada de la corona de Adviento. Las lecturas de
la Misa de hoy exhortan a prepararse con
regocijo paciente y armonía fraternal ¡porque el Señor viene pronto!
PROCESO DE CANONIZACIÓN
Comienza, después de estudios diocesanos y
romanos, nombrando como "Siervo de Dios" a una persona que ha vivido santa
y ejemplarmente. Cuando, luego de investigaciones
y entrevistas, se prueba que además vivió
las virtudes teologales (fe, esperanza y
caridad) de modo heroico pasa con la aprobación
vaticana a ser llamado "Venerable". Si Dios concede un milagro por intercesión
del Venerable, luego de un escudriño profundo
y certificación por peritos médicos y teólogos
de la Congregación para las Causas de los
Santos, se le llamará oficialmente "Beato" o "Bienaventurado". Un segundo
acto milagroso comprobado llevaría al beato a ser canonizado y declarado públicamente
"Santo" por el Papa en una gran ceremonia
en la Plaza de San Pedro, en Roma. Entonces
se permite el culto universal a dicha persona
como nuestro intermediario ante Dios. Lee
y fomenta lecturas de vidas ejemplares de
santos de nuestra Iglesia, especialmente
entre tus hijos, ya que todos estamos llamados a ser santos, así como nuestro Padre es Santo (Mt 5,
48).
SANTO
"Santo" es el que vive y refleja
con amor y gozo la presencia de Dios, aún
en las cosas sencillas de cada día, cumpliendo
los 10 mandamientos y permaneciendo en gracia.
Esta vocación a la santidad (Levítico 19, 2) la recibimos al ser bautizados
(Rom 1, 7). La mayoría de los que han vivido
santamente no los conocemos (Apocalipsis
6, 9-11); sólo algunos son reconocidos públicamente
como tales y canonizados. En la fiesta a
TODOS los Santos los veneramos y pedimos su intercesión
de manera especial.
SACRISTÍA
Es el lugar en nuestras iglesias donde se
guardan las vestiduras, libros y objetos
necesarios para las celebraciones litúrgicas.
En nuestras iglesias coloniales se edificaban
al lado del presbisterio, pero en las de
estructuras modernas es común construir las
sacristías en un lugar más próximo a la entrada
del templo, de donde se parte en procesión
para comenzar la Misa.
GENUFLEXIÓN
Es el acto de reverencia al Señor, especialmente
cuando está presente en el sagrario, que
consiste en doblar la rodilla derecha hasta tocar el suelo. Cuando el Santísimo
Sacramento está expuesto el gesto de alabanza
y humildad se hace arrodillándonos con las
dos rodillas e inclinando la cabeza. ¡Incorpórate
al grupo de adoración a Jesús Sacramentado
de tu parroquia como parte de tu relación
personal con Cristo y crecerás en espíritu
y gracia!
SAGRARIO
Desde los primeros siglos, la Sagrada Eucaristía
se guardaba para los enfermos que no habían
podido asistir y participar en la Misa en
un sitio recogido como es la sacristía, de
donde luego se les llevaría a sus hogares.
A partir del siglo 16, es el lugar donde
se guarda y conserva en un copón bajo llave
la Santísima Eucaristía, usualmente al fondo
del presbiterio, junto al que hay una lamparilla
o vela encendida, indicando la presencia
real de Jesús en dicho sagrario. Al cruzar
frente al Él se hace una genuflexión reverencial
a nuestro Dios sacramentado, allí siempre
presente esperando por ti. En décadas recientes
se han construido en muchas iglesias parroquiales
del mundo capillitas expresamente para la
Adoración eucarística, muchas de ellas abiertas
las 24 horas del día. Si en tu ciudad hay
una, no pierdas el privilegio de ¡estar junto
a Jesús sacramentado!
ATRIO
Se le llama así al área exterior próxima
a las entradas de las iglesias. Luego ya en el interior, donde se encuentran
los bancos y se sitúan los feligreses, se conoce como "nave central". La sección arquitectónica elevada donde está el altar, el ambón y la
sede (donde se sienta el que preside la Misa o acto litúrgico) se
le denomina eclesiásticamente como "presbiterio". A estos tres últimos muebles (ambón,
altar y sede) se les conoce litúrgicamente, a partir del
Concilio Vaticano II, como el "mobilario tríptico".
BAPTISTERIO
Es el lugar del templo parroquial destinado
a la celebración del bautismo. En nuestras
iglesias latinas coloniales se colocaba una
pila bautismal en la entrada o vestíbulo de la iglesia
para resaltar que es el sacramento de iniciación
cristiana a través del cual entramos a ser
miembros de la Iglesia e hijos adoptivos
de Dios. En la pila bautismal se practica
el rito por infusión (derramando el agua bendita sobre la cabeza
del bautizado). Actualmente, en las arquitecturas
modernas, se usa en cambio la fuente bautismal que permite el rito por inmersión. Del cirio pascual -símbolo de Cristo resucitado-
se toma la llama para la vela de los bautizados,
ahora iluminados para ¡iniciar una vida nueva
en Cristo Jesús!
PERSIGNARSE
Del latín per signum, "por la señal". Es trazar pausadamente
tres cruces, con el dedo pulgar de la mano
derecha. Una sobre la frente, luego los labios
y el pecho, como protección divina sobre
nuestros pensamientos, palabras y deseos.
A la vez se dice la fórmula: "Por la
señal de la santa cruz, líbranos Señor, Dios
nuestro". Santiguarse, por otra parte, es hacer la señal de la
cruz una sola vez, comenzando en la frente,
el pecho, pasando al hombro izquierdo y luego
terminando en el derecho.
PATENA
Del griego phatne, "plato". La patena es el platillo
redondo, usualmente de metal y color dorado,
donde el sacerdote deposita la hostia grande
y redonda, en la celebración eucarística
(Misa).
COPÓN
Es el vaso sagrado, en forma de copa ancha
con tapa, donde se guardan las hostias consagradas
y que se utiliza para dar la comunión durante
la celebración eucarística (Misa).
CÁLIZ
Es la copa que se utiliza para consagrar
el vino a ser convertido en la Sangre de
Cristo durante la celebración eucarística
(Misa). Proviene del latín calix. A partir del siglo V comenzaron a ser usados
aquellos hechos en metal, en vez de cerámica
o cristal. El cáliz es uno de varios objetos
sagrados de nuestra liturgia. Beber el cáliz
es un acto de comunión con los demás que
comparten nuestra fe católica y un comprometerse
con la causa de Jesús.
CASULLA
Proviene del latín casula. Es la vestimenta que usa durante la Misa
el sacerdote encima del "alba"
(la túnica blanca) y que lleva el color correspondiente
al año litúrgico que celebramos en la Iglesia
Católica. Por ejemplo, habrás notado que
hasta el domingo previo al Adviento, el celebrante
viste la casulla de color verde, el correspondiente
al "Tiempo Ordinario". Los colores
litúrgicos aparecen ya en el siglo 9, y se
consolidan en el siglo 16, tras el Concilio
de Trento.
ALBA
Proviene del latín albus: "blanco". Es la túnica blanca
que visten los sacerdotes, diáconos y monaguillos
en las Misas y otras celebraciones litúrgicas,
así como los adultos bautizados en la vigilia
pascual. Se ajusta en la cintura con el cíngulo, o cinturón. Antiguamente usaban este tipo
de túnica los griegos y romanos. El alba
era propia también de los cristianos hasta
el siglo IV. En el año 830,el papa León IV
la reservó sólo para los clérigos.
JUAN BAUTISTA
"Juan" proviene del hebreo Johanan, que significa "Dios se ha complacido".
Es el profeta de fuego que vino a preparar
el camino del Mesías predicando en el desierto
de Betania, junto al río Jordán. Sus seguidores
debían ser bautizados sólo después de reconocer
y arrepentirse de sus pecados, hacer penitencia
y prometer un cambio moral en sus vidas.
Jesús se bautizó, no porque tenía pecados,
sino para cargar en sus hombros los nuestros
y purificarnos con su segundo bautismo: el
de su muerte y resurrección. Juan el Bautista
denunció sin temor la inmoralidad del rey
Herodes Antipas que vivía con su cuñada,
lo que le costó al profeta la cárcel y degollamiento.
El bautismo de Juan era "de agua",
pero el de Jesús, al igual que el nuestro
cristiano, es con el Espíritu. ¿Tras tu bautismo,
cumples aún con las promesas de conversión
en Cristo y das testimonio de tu fe católica?
CRISTIANO
Es el que cree, sigue y cumple los mandamientos
y enseñanzas de Cristo, tras recibir el sacramento
del bautismo. Nadie va al Padre sino es por
Él. Fue en Antioquía, ciudad de Siria, donde
los seguidores de Cristo (el Ungido, el Mesías)
comenzaron a ser llamados "cristianos"
(Hechos 11, 26). Todos los católicos somos
cristianos, pero no todos los cristianos
son católicos. Oremos para que todos seamos
uno en Cristo, quien es el Camino, la Verdad
y la Vida (Juan 14, 6).
CUERPO Y SANGRE DE CRISTO
Esta solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo
(Corpus Christi) se comenzó a celebrar en
Lieja, Bélgica, en el año 1246, extendiéndola
el papa Urbano IV a toda la Iglesia Católica
en el 1264 como la "conmemoración más
célebre y solemne del sacramento memorial
de la Misa". En muchas iglesias se venera
con una procesión de la Santísima Eucaristía.
Es el mismo Jesús que está expuesto las 24
horas del día en muchas capillas y parroquias
de tu localidad, donde nos aguarda siempre
como testimonio de su deseo amoroso de permanecer
con nosotros en las buenas y en las malas,
hasta su segunda venida. No lo dejes solo;
cuéntale tus penas y alegrías. ¡Alábalo!
¡Únete hoy al grupo de adoradores del Santísimo
Sacramento de tu iglesia o diócesis!
AMÉN
Jesús, aunque hablaba arameo, usaba frecuentemente
esta expresión de origen hebreo que significa
"así es", "es verdad"
o "así sea". Aparece unas 85 veces
en el Nuevo Testamento. Jesús mismo le dio
a este término un sentido nuevo, desconocido
hasta entonces en la literatura rabínica.
Ante la Palabra de Dios, al final de nuestras
plegarias y expresiones de fe respondemos
también con un "amén", como fórmula
de compromiso, aprobación y confianza en
el gran amor de Dios y su Santa Iglesia.
¡Que nuestro "amén" sea siempre
claro, sincero y repleto de fe!
¡VEN SEÑOR JESÚS!
Proviene del arameo Maranathá (usada por Pablo en I Cor 16, 22,y mencionada
en Apocalipsis 22, 20 y en la Didakhé). De uso muy común en la iglesia primitiva
e incorporada en nuestra liturgia después
de la consagración cuando, como profesión
de fe, exclamamos: "Anunciamos tu muerte,
proclamamos tu resurrección, ¡Ven Señor Jesús!".
Para los nocristianos se refiere al "fin
del mundo", pero para nosotros es unllamado
a la segunda venida triunfal (parusía) de
Nuestro Señor,con toda su gracia y majestad.
LITURGIA
Habrás oído en muchas ocasiones "celebración
litúrgica", "acto litúrgico",
etc. ¿Pero qué significa "liturgia"?
Gran parte de nuestras palabras de uso diario
en español provienen del latín y el griego,
y "liturgia" es una de ellas. La
palabra "liturgia" se compone de
dos palabras griegas antiguas que significan
"acto público". Con la palabra
"liturgia" nos referimos en la
Iglesia al acto o culto que la comunidad
rinde a Dios Padre mediante rezos, cantos
y ritos junto a Cristo Sacerdote. La celebración
litúrgica por excelencia es la Santa Misa.
LECCIONARIO
Del latín lectio, "lectura". Es
el libro litúrgico que contiene de forma
ordenada, según los tiempos y ciclos litúrgicos,
las lecturas bíblicas a ser proclamadas en
la celebración eucarística o Misa, así como
las lecturas para los sacramentos y la liturgia
de las horas. El primer elemento importante
de la celebración litúrgica es la lectura
de la Palabra de Dios, quien tiene la prioridad
y se responde con la profesión de fe (Credo),
la plegaria y el canto.
AMBÓN
Palabra de origen griego y latín que significa
lo que sobresale. Es la mesa colocada en
el lado izquierdo del presbiterio, reservado
por la dignidad de la Palabra de Dios para
leer y proclamar las lecturas bíblicas durante
la Liturgia de la Palabra, mediante el Leccionario
y el Evangelario, predicar la homilía y recitar
la oración de los fieles. De esta mesa del
ambón se sirve y alimenta al pueblo de Dios
con la Palabra de vida, y del ambón luego
se pasa a la mesa del altar en la Liturgia
de la Eucaristía para recibir la Palabra
de Dios encarnada, o sea, el Cuerpo y la
Sangre de nuestro Señor Jesucristo.
Con el Concilio Vaticano II, el ambón sustituyó
al atril y el púlpito. Litúrgicamente, la
mesa del ambón debe ser construido de materiales
iguales o semejantes a la mesa del altar
para resaltar su la importancia paralela
y análoga de las dos mesas de la celebración
eucarística.
LITURGIA DE LA PALABRA
La Santa Misa, celebración litúrgica por
excelencia, se compone de dos partes principales:
la liturgia de la Palabra y la liturgia de
la Eucaristía. La liturgia de la Palabra
incluye tres lecturas bíblicas. La primera
usualmente del Antiguo Testamento, la segunda
una carta de San Pablo y la tercera tomada
de uno de los evangelios. Al proclamarse
la Palabra de Dios como acontecimiento salvador,
Dios nos habla y todos respondemos con el
compromiso de recibirla y renovar nuestras
vidas, con la esperanza y gozo de la salvación
por medio de Cristo, nuestro Señor.
MINISTERIO DE LOS LECTORES
Ministerio significa "servicio"
(del latín ministerium, y del griego diakonía).
A imitación de Jesús que no vino a ser servido,
sino a servir (Mt 20, 28). Entre los ministerios
instituidos por la Iglesia Católica, se encuentran
los litúrgicos, entre ellos el de los Lectores
o Proclamadores de la Palabra.
Estos tienen la responsabilidad de ofrecer
con devoción y efectividad a la feligresía,
desde la mesa del ambón, el pan de vida a
través de la primera y segunda lectura de
las Sagradas Escrituras en la parte inicial
de la Cena eucarística (la liturgia de la
Palabra). Estas santas lecturas anteceden
y complementan el segundo alimento que recibimos
durante la Misa, esta vez desde la mesa del
altar, con el Cuerpo y la Sangre de nuestro
Señor Jesucristo (liturgia de la Eucaristía).
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