
Luis Palés Matos
biografía; poema "Danza negra"
por Luis R. Negrón Hernández
(c) CopyRight - Prohibido copiar, reproducir
|
|
....................1898 - 1959
|
ACE Y CURSA sus estudios primarios y secundarios en
su pueblo natal de Guayama, en el 1898.
El ambiente literario de sus padres, ambos
poetas de la escuela romántica, le señaló
a él y a sus hermanos menores Vicente y Gustavo
el sendero del verso. A los 16, en la escuela
superior de Guayama, es el codirector de
la revista pedagógica escolar, naciendo al
año siguiente su primer poemario Azaleas.
La difícil situación económica de la época
le obligó a abandonar la escuela y entrar
en las filas del trabajo. Se desempeña en
diferentes ocupaciones; como ayudante de
abogado, maestro rural, secretario en las
oficinas de Bienestar Público y periodista.
En Fajardo, ejerció la secretaría de la Asamblea
municipal. En su tiempo libre se entrega
a la lectura y expande su cultura autodidacta,
en búsqueda del dominio de la lírica y don
de lenguaje.
En Fajardo, escribe temas jíbaros dirigiendo
el periódico local El Pueblo. Allí, la muerte le sorprende a su esposa,
de cuyo pesar brota su segundo poemario,
El palacio en sombras (1919-1920). El mismo fue publicado en 1924.
Se muda a San Juan donde no pierde la oportunidad
de asistir a las tertulias del Ateneo Puertorriqueño.
Se le ve en las noches en el restaurante
"La Mallorquina", junto a los jóvenes
escritores Nemesio R. Canales, Alfonso Lastra,
Luis Muñoz Marín, José Enrique Gelpí y José
I. de Diego Padró, entre otros. Colabora
con versos en El Imparcial y en El Mundo.
| En 1922, Palés escribe en la revista sanjuanera
La Semana, que dirige Canales, y también en varias
publicaciones como el Puerto Rico Ilustrado. En el 1924 se une al llamado grupo de Los
Seis que difunden las ideas renovadoras de
la poesía de la postguerra. En ese año se
integra a la corriente política bajo la bandera
de la Alianza Puertorriqueña, ocupando luego
las secretarías de Cámara y Senado. |
|
Visite nuestra sección sobre la
Esclavitud |
En el 1925, imprime su libro Canciones de la vida media. Mas, es al año siguiente que orienta su
estilo hacia el verso negroide, con su poema
Pueblo negro, publicado en el periódico La Democracia. Un reflejo del estudio de las culturas
negras que desde el 1918 comenzó a estar
en boga.
| En el 1937, el Instituto de Literatura Puertorriqueña
premió su libro Tuntún de pasa y grifería. Su éxito trascendió las costas de Borinquen,
y toca los círculos literarios en las Antillas
Mayores y los de Panamá, Colombia, Ecuador,
Uruguay y Venezuela. En el 1957, sus logros
en la lírica de lengua española fueron premiados
nuevamente con su obra Poesías. En estos años, fue seleccionado como conferenciante
a la Facultad de Humanidades, de la Universidad
de Puerto Rico, antes de su fallecimiento
en el 1959. |
|

Luis Palés Matos:
Tuntún de Pasa
y Grifería |
Su talento y sensibilidad lo consagraron en
su lengua sonora y onomatopéyica, que canta
y pinta bajo el embrujo de las deidades africanas,
al ritmo del Congo y el colorido de la raza
negra antillana. Y, con Danza Negra, un ejemplo del verso negroide que lo consagra
entre las figuras cimeras en la lírica hispánica
del siglo XX:
Baile de Bomba
Detalle, óleo de Epifanio Irizarry Jusino
-
pintor impresionista y acuarelista;
Ponce: abril 1915 - nov. 2001

Calabó y bambú.
Bambú y calabó.
El Gran Cocoroco dice: tu-cu-tú.
La Gran Cocoroca dice: to-co-tó.
Es el sol de hierro que arde en Tombuctú.
Es la danza negra de Fernando Póo.
El cerdo en el fango gruñe:
pru-pru-prú.
El sapo en la charca sueña:
cro-cro-cró.
Calabó y bambú.
Bambú y calabó.
Rompen los junjunes en furiosa ú.
Los congos trepidan con profundo ó.
Es la raza negra que ondulando va
en el ritmo gordo del marinyandá.
Llegan los botucos a la fiesta ya.
Danza que te danza la negra se da.
Calabó y bambú.
Bambú y calabó.
El Gran Cocoroco dice: tu-cu-tú.
La Gran Cocoroca dice: to-co-tó.
Pasan tierras rojas, islas de betún:
Haití, Martinica, Congo, Camerún;
las papiamentosas antillas del ron
y las patualesas islas del volcán,
que en el grave son
del canto se dan.
Calabó y bambú.
Bambú y calabó.
Es el sol de hierro que arde en Tombuctú.
Es la danza negra de Fernanco Póo.
El alma africana que vibrando está
en el ritmo gordo del mariyandá.
Calabó y bambú.
Bambú y calabó.
El Gran Cocoroco dice: tu-cu-tú.
La Gran Cocoroca dice: to-co-tó.
|
|
|