Hostos
ciudadano de América
Por Luis R. Negrón Hernández
(c) CopyRight - Prohibido copiar, reproducir
Congresistas ante abusos FBI en Puerto Rico
Cuestionan Homeland Sec. ante incidentes
contra la Prensa en P.R.
|
|
Eugenio M. de Hostos
Los que sólo juzgan los hechos humanos por
los números, los recursos y la fuerza, libres
son de creer que una potencia fuerte es capaz
de manosear a su arbitrio a un pueblo débil,
pero los que aprendemos en la lucha contra
la iniquidad a detestar tanto más a la injusticia,
cuanto más fuertes son los que la auxilian,
sabemos que podrán poseernos destruidos;
pero enteros, ¡no!
|
UGENIO MARÍA DE HOSTOS nació en el barrio Río Cañas, de Mayagüez,
el 11 de enero de 1839. Fueron sus padres don Eugenio de Hostos y Rodríguez y doña
Hilaria de Bonilla y Cintrón. Fue bautizado
en la iglesia parroquial de Nuestra Señora
de la Candelaria, de dicha ciudad, el 12
de abril del mismo año.
De Hostos y Bonilla se destacó en toda Latinoamérica
como filósofo, pedagogo, escritor, sociólogo,
periodista y firme defensor de la independencia
de Puerto Rico, y de los derechos de la mujer
para educarse ("la razón no tiene sexo").
Fue defensor de las clases marginadas y minoritarias;
decía: "el hombre no deja de ser hombre
por ser de color claro u oscuro, porque pertenezca
al grupo norteamericano o malayo; cualquiera
que sea su color, el hombre tiene los mismos
derechos naturales".
Inició sus estudios primarios en San Juan,
prosiguiendo en la península española. En
ella, obtuvo su bachillerato en la Universidad
de Bilbao y comenzó la carrera de Derecho
en la Universidad de Madrid, la que no concluyó.
Con sus escritos periodísticos luchó intensamente
por la abolición de la esclavitud y por reformas
autónomas para Cuba y Puerto Rico, que prometía
el liberalismo español. Insatisfecho con
la actitud de los liberales, se convirtió
en un ferviente líder separatista uniéndose
en Nueva York al grupo de cubanos revolucionarios
que luchaban por la independencia de la hermana
isla antillana. En la ciudad de los rascacielos,
dirigió su periódico oficial "La Revolución".
| A los 24 años, en 1863, escribió la novela
de contenido político-social "La Peregrinación
de Bayoán". En 1867, el ensayo "Romeo
y Julieta"; en 1873 "Juicio crítico
de Hamlet"; "Tratado de sociología",
en 1883; "Lecciones de derecho constitucional",
en 1887, y al año siguiente "Moral social".
Su "Ensayo sobre la Historia de la lengua
castellana y la Historia de la civilización
antigua" (1894); "Geografía evolutiva"
y "Cartas Públicas acerca de Cuba"
(1896, artículos de prensa); y en 1899, "El
caso de Puerto Rico". También publicó
el opúsculo "Los frutos de la normal"
(exposición de pedagogía práctico-científica
escrita por encargo del Gobierno de la República
Dominicana). |
|

Libros de historia
de Puerto Rico
por Fernando Picó
|
El 9 de julio de 1877 contrajo matrimonio
en Caracas, Venezuela, con doña Belinda Otilia
de Ayala, natural de la Habana, hija del
Dr. Filipo Carlos de Ayala y de doña Guadalupe
Quintana.
Escribió para sus hijos los cuentos: "El
barco de papel", "La primera oración",
"Mai-lla", "El primer acceso",
"La recaída" y "La beata".
La vasta obra de este autor fue recopilada
por el Gobierno de Puerto Rico en una edición
de sus "Obras completas", en el
1940.
La Junta Revolucionaria Cubana lo designó
Delegado en Suramérica, por lo que en el
año 1871 se embarcó en dicha misión. En Chile,
se desempeñó como profesor en la Universidad
Central, luchando allí en favor de la instrucción
científica de la mujer. En ese país escribió
su famoso "Juicio Crítico de Hamlet".
También sobresalió en Argentina y Chile por
promover la construcción del ferrocarril
andino. En reconocimiento a este hecho, la
primera locomotora que cruzó los Andes llevó
su nombre. En Perú, fue un ardiente defensor
de los trabajadores chinos, brutalmente explotados.
En Venezuela, contrajo matrimonio con la
joven cubana Belinda de Ayala.
En 1874 regresó a Nueva York y dirigió "La
América Ilustrada". Más tarde viajó
a Santo Domingo y dirigió el periódico "Las
Tres Antillas". En el año 1880 fundó
la Escuela Normal de Santiago de los Caballeros.
En 1888, el Presidente de Chile lo invitó
para que implementara su filosofía educativa
positivista dirigiendo el Liceo Miguel Ángel
Amunátegui.
Con la Guerra Hispanoamericana, el Partido
revolucionario Cubano, que encabezaba José
Martí, el cual estaba integrado porcubanos
y puertorriqueños, designó a Hostos como
Delegado. Desde Mayagüez, Hostos intentó
movilizar la opinión pública para evitar
la incorporación de Puerto Rico a los Estados
Unidos.
Promovió la necesidad de que los puertorriqueños
determinaran su destino a través de un plebiscito
entre los líderes del país tales como Henna,
De Diego, Matienzo Cintrón, Zeno Gandía y
Muñoz Rivera, entre otros.
En Washington Distrito de Colombia, el presidente
McKinley y una Comisión del Congreso quedaron
impresionados ante el vasto conocimiento
de Hostos en el campo del Derecho Internacional.
Mas, el Congreso sólo concedió poderes muy
limitados y coloniales a la Isla con la Ley
Foraker, inaceptables por Hostos.
Ante ello, regresó triste, otra vez, a su
segunda patria: la República Dominicana,
donde fue nombrado Director General de Enseñanza;
y desempeñó, a la vez, la Dirección de la
Escuela Normal de Santo Domingo.
En dicha ciudad primada, falleció de una fiebre
infecciosa el 11 de agosto de 1903, a los
64 años. Sus restos descansan en el Panteón
de los Héroes Nacionales en Santo Domingo.
Nuestro distinguido compatriota puertorriqueño
es considerado uno de los más grandes genios
de Latinoamérica del siglo 19. Por su extraordinaria
gesta, muchos de estos países lo reclaman
como su hijo. La Octava Conferencia Internacional
Americana de 1938, lo honró con el título
de "Ciudadano de América", con
el cual lo había bautizado Antonio S. Pedreira
en su biografía "Hostos, Ciudadano de
América".
El pensamiento hostosiano fue incluido recientemente
en el el libro "Fifty Mayor Thinkers on Education: From Confucius
to Dewey", de la editorial inglesa Routledge.
En dicha obra, el mayagüezano Hostos figura
junto a otros ilustres pensadores como Platón,
Sócrates, San Agustín, John Wesley, Kant,
Nietzche, Dewey, Steiner, Russeau, Gandhi
y Ortega y Gasset.
¡Honremos con orgullo a este hijo ejemplar
de Borinquen!
Encargue y reciba en su casa:
América: La lucha por la libertad Por E.M. de Hostos
Epistolario de De Hostos, 1865-1878: obras
completas
Razón Práctica y Discurso Social Latinoamericano:
El "Pensamiento Fuerte" de Alberdi,
Betances, Hostos, Martí y Ugarte
Eugenio María De Hostos y Alejandro Tapia
y Rivera : Avatares de una modernidad caribeña
|