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HACERSE SANTO ES TAREA DE CADA CRISTIANO
"A veces se piensa que la santidad es una
condición de privilegio reservada a pocos
elegidos. En realidad, hacerse santo es la
tarea de todo cristiano, más aún, podríamos
decir de cada ser humano".
- Papa Benedicto XVI
MÁXIMO DE TURÍN: LA FE NO ALEJA
DE LAS CUESTIONES TEMPORALES
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Dios "nos ha bendecido en Cristo, ya
que
en él nos eligió
(...) para que fuéramos
santos y sin mancha
en su presencia por
el
amor".
Carta de san Pablo
a los Efesios
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VATICANO, NOV. 2007 (VIS).
l mediodía, Benedicto XVI se asomó a la ventana
de su estudio que da a la Plaza de San Pedro
para rezar el Angelus con miles de peregrinos.
"Hoy, solemnidad de
Todos los Santos
-dijo el Papa-, nuestro
corazón va más allá
de los confines del tiempo
y del espacio
y alcanza la dimensión
del cielo. Al principio
del cristianismo, a los
miembros de la Iglesia
se les llamaba también
"los santos".
"El cristiano, efectivamente es ya santo
-subrayó el Santo Padre-, porque el bautismo
lo une a Jesús y a su misterio pascual, pero
debe al mismo tiempo hacerse santo, pareciéndose a Él, cada vez más.
A veces se piensa que la santidad es una
condición de privilegio reservada a pocos
elegidos. En realidad, hacerse santo es la
tarea de todo cristiano, más aún, podríamos
decir de cada ser humano".
Benedicto XVI citó la carta de San Pablo
a los Efesios donde está escrito que Dios
"nos ha bendecido en Cristo, ya que
en él nos eligió (...) para que fuéramos
santos y sin mancha en su presencia por el
amor", y explicó que "todos los
seres humanos están llamados, por tanto,
a la santidad, que en último término, consiste
en vivir como hijos de Dios con esa "semejanza"
a El, según la cual fueron creados todos
los seres".
"Todos los seres humanos son hijos de
Dios y todos deben convertirse en aquello
que son, a través del camino exigente de
la libertad. Dios invita a todos a formar
parte de su pueblo santo. El camino es Cristo,
el Hijo, el Santo de Dios".
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Jesús de Nazaret
de J. Ratzinger
Sobre 1 millón de
ventas en un mes
(Sobre el evangelio
de san Mateo) |
Después, el Papa recordó que "con sabiduría,
la Iglesia ha colocado en estrecha sucesión
la fiesta de Todos los Santos y la conmemoración
de los difuntos", porque "a nuestra
oración de alabanza a Dios y de veneración
de las almas benditas que la liturgia nos
presenta hoy como "una multitud inmensa
(...) se une la oración de sufragio por cuantos
nos han precedido en el paso de este mundo
a la vida eterna".
"En verdad -terminó
el Santo Padre-,
la Iglesia todos
los días nos invita
a rezar
por ellos ofreciendo
también nuestros
sufrimientos
y dificultades para
que, completamente
purificados,
puedan ser admitidos
a gozar eternamente
de la luz y de la
paz del Señor".
ANG/TODOS LOS SANTOS:DIFUNTOS/... VIS 071105
(400 |
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La Biblia Católica
para Jóvenes
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MÁXIMO DE TURÍN: LA FE NO ALEJA DE LAS CUESTIONES
TEMPORALES
OCT 2007 (VIS). Benedicto XVI dedicó la catequesis de la
audiencia general de los miércoles a San
Máximo de Turín. La audiencia se celebró
en la Plaza de San Pedro y contó con la presencia
de más de 30.000 personas.
Máximo fue obispo
de Turín (Italia)
desde
398, cuando la ciudad,
amenazada por grupos
dispersos de bárbaros
que llegaban hasta
los Alpes occidentales,
estaba protegida
por guarniciones
militares y era el
refugio
de las poblaciones
que huían de las
zonas
rurales. |
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Frente a este estado de
cosas las intervenciones
de Máximo, autor de unos
noventa sermones,
dijo el Papa, "atestiguan
su empeño
para reaccionar al deterioro
de la convivencia
y a la disgregación".
El obispo apostrofa
además a sus fieles cuando
utilizan los infortunios
de los demás en beneficio
propio, predicando
"una relación profunda
entre los deberes
del cristiano y los del
ciudadano y, "junto
al amor tradicional por
la ciudad patria
proclama también el deber
preciso de hacer
frente a las obligaciones
fiscales".
El análisis histórico y
literario de la figura
de Máximo de Turín, explicó
Benedicto XVI,
"demuestra una toma
de conciencia cada
vez más creciente de la
responsabilidad política
de la autoridad eclesial,
en un contexto
donde ésta sustituía cada
vez más a la civil".
"Es evidente que el contexto histórico,
cultural y social es profundamente diverso
en nuestra época -observó el Papa-. En cualquier
caso, (...) son siempre válidos los deberes
del creyente con su ciudad y su patria. El
lazo de las obligaciones del "ciudadano
honrado" con el de "buen cristiano"
sigue vigente".
El Santo Padre citó
la constitución pastoral
del Concilio Vaticano
II "Gaudium
et
spes", cuyo
objetivo era "iluminar
uno de los aspectos
más importantes de
la
unidad de vida del
cristiano: la coherencia
entre fe y vida,
entre Evangelio y
cultura".
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Can You Find Saints:
Introducing Your
Child to Holy Men
and Women |
El Concilio Vaticano II,
concluyó, "exhorta
a los fieles a cumplir
con fidelidad sus
deberes temporales, guiados
siempre por el
espíritu evangélico. Se
equivocan aquellos
que, sabiendo que no tenemos
aquí ciudad
permanente, pues buscamos
la futura, consideran
que pueden descuidar las
tareas temporales,
sin darse cuenta que la
propia fe es un motivo
que les obliga al más perfecto
cumplimiento
de todas ellas según la
vocación personal
de cada uno".
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